
Uno de los malos hábitos más comunes en nuestros pequeños es verlos comerse los mocos. Cuando vemos que un pequeño hace eso le decimos inmediatamente que no lo haga más, que además de ser una mala costumbre puede hacerle mal a su barriga. Pero parece que esto no es así.
Muchos investigadores se pusieron a pensar acerca de los motivos por los cuales los pequeños se comían sus propios mocos de manera instintiva, sin que nadie, obviamente, les haya enseñado a hacerlo y continúen hacerlo sin importar el asco que causa en las personas que se encuentran a su alrededor. Leer más






