Una Navidad con niños y sin regalos no sería una Navidad. Sin embargo, muchas veces nos pasamos con el número de regalos que reciben los más pequeños de la casa. Y ya no es sólo que los padres se controlen sino que han de controlar a todos los demás que se vuelven locos regalando cosas a los niños.
Y lo peor de todo es que muchas veces son juguetes que no miran más de dos minutos, porque como tienen tantos para elegir, no tienen tiempo para disfrutar de cada uno de ellos. Ante esta tesitura, pediatras españoles aconsejan reducir el número de juguetes a cambio de aumentar el tiempo que dedicamos a jugar con los niños. Leer más








