
Los juguetes de los niños suelen ser tan efímeros como un suspiro. Especialmente durante sus primeros años lo que empieza a ser un modo de diversión casi eterno, pasa a quedar olvidado en un rincón por diversos motivos, uno de ellos es los cambios físicos del niño. Durante estos primeros meses de su vida, su crecimiento es rapidísimo y, por lo tanto, sus necesidades también, así que los cambios se producen con una velocidad de vértigo.
Una de las diversiones favoritas de los pequeños son las bicicletas, pero nos encontramos con la dificultad de que si la compramos para sus primeros años, pronto le quedará pequeña y tendremos que volver a gastarnos una importante cantidad de dinero para conseguir otra que se adapte a su altura. Así que una joven estudiante catalana ha dado con la solución: inventar una bicicleta que vaya creciendo al mismo tiempo que los niños.









