
Que los niños nacen con un sentido musical innato ya no es un misterio. Un excelente juguete o una forma de comunicarse con el mundo de forma especial, es lo que las música ofrece a nuestros pequeños desde, incluso, antes de nacer. Ya nos dicen que es aconsejable que la madre se acompañe con música durante el tiempo de embarazo, siendo una terapia excelente para la salud y el desarrollo del bebé, así como del ánimo y la seguridad de la madre.
La música forma parte de nuestra vida cotidiana, de nuestra historia, de nuestro crecimiento como seres humanos y es por ello que necesita de un lugar privilegiado, en nuestro día a día, para que siga cumpliendo sus funciones emocionales, lúdicas y educativas en nuestro círculo más íntimo. Acercar a los niños, desde muy pequeños, al mundo de los sonidos y la armonía es una excelente forma de compartir sentimientos a través del desarrollo de una actividad creativa muy especial.


