20 mayo 2017 Noticias, Nutrición

alergia a la leche de vaca

Una de las alergias más extendidas en la población, especialmente la infantil, es la de la proteína a la leche de vaca. Generalmente suele aparecer cuando el bebé pasa del pecho materno al consumo de lácteos, por eso su aparición se produce antes de los dos años. Una vez es detectada, la medida más oportuna es eliminarla de su dieta para el resto de su vida, algo que traerá serios trastornos, sobre todo cuando se toma de forma accidental o camuflada entre otros alimentos.

Pero ahora, un estudio pionero en el mundo, realizado por pediatras alergólogos del Hospital Miguel Servet de Zaragoza, ha puesto de manifiesto que la alergia a la leche de vaca se puede superar si, una vez detectada alimentamos al bebé con ella, lo que se conoce como inmunoterapia oral.

La inmunoterapia oral para superar alergias

Diversas investigaciones, realizadas con anterioridad, ya apuntaban a que las alergias alimentarias podrían superarse si tomamos esos alimentos de forma habitual. Es así como el organismo de los bebés se van acostumbrando a tolerar esos nutrientes. Sin embargo esta terapia se aconsejaba sólo en determinadas ocasiones, generaba numerosos debates y sin encontrar un consenso generalizado en la profesión médica. Los centros sanitarios que la aceptaban en nuestro país eran mínimos y siempre que el niño tuviera más de dos años.

Sin embargo, con esta nueva investigación, se abre un nuevo camino hacia la “cura” de esta alergia que tantos problemas ocasiona en la edad adulta. Eso sí, siempre que sea detectada con suficiente tiempo. Este hospital zaragozano es pionero en la aplicación de terapias de inducción a la tolerancia que consiste en ir dando al bebé pequeñas cantidades de ese nutriente hasta completar el ciclo para que su cuerpo lo admita.

alergia a la leche

El 98 por ciento de los bebés superaron su alergia

Para llevar a cabo la investigación, se tomaron como muestra a 251 bebés con una media de 5 meses. Todos ellos habían sido diagnosticados como alérgicos a la leche de vaca. A partir de ese momento se le fue administrando pequeñas dosis de esta proteína, aumentándola según iban creciendo. Antes de cumplir los 12 meses, el 98 por ciento de los bebés ya podían tomar leche de vaca sin ningún problema.

Según los investigadores, es tan sencillo como volver a reeducar el sistema inmune para que su organismo se acostumbre a ese nutriente. Cuanto antes lo hagamos, mucho mejor, por eso es fundamental que se haga antes de que cumpla su primer año que es cuando su sistema inmunológico está en pleno desarrollo.

Vía | Heraldo
Fotos | Omicrono y Lucía mi pediatra

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