1 diciembre 2017 Embarazo, Salud

Sulfato de magnesio y cerebro del bebé

El sulfato de magnesio es un derivado de un mineral llamado magnesio. También se conoce como sales de epsom ya que su descubrimiento se produjo al cocer agua marina de la ciudad inglesa de Epsom. Estas sales son muy utilizadas para distintos procesos sanitarios en el ser humano, es así como se le otorgan cualidades como paliar el cansancio, el estreñimiento o el descontrol de la tensión arterial; además mejora la concentración y el pensamiento, templando y tonificando los nervios.

Hasta el momento, resultaba dudoso su empleo en el embarazo, sin embargo una investigación realizada en Australia, ha puesto de manifiesto que el sulfato de magnesio resulta ser un neuroprotector para el bebé durante su desarrollo en el vientre materno.

Eficaz contra la parálisis cerebral

Se trata de un estudio realizado en la Universidad de Melbourne, Australia, en el que han participado más de 6 mil bebés, a los que se les ha sometido a cinco estudios relacionados con el impacto que tiene el sulfato de magnesio en su salud antes del nacimiento. Hasta el momento, era utilizado con cautela, y siempre bajo vigilancia médica, cuando la embarazada presentaba un caso grave de estreñimiento o ante la predisposición a padecer preeclampsia. Sin embargo se tenían serias reservas en el efecto que podría causar en el bebé.

Este estudio ha venido a demostrar que el sulfato de magnesio consigue crear una capa protectora en el cerebro del bebé que aminora el riesgo de padecer parálisis cerebral. Este riesgo se ve aumentado si, además, el niño nace antes de tiempo ya que sus conexiones neuronales todavía están muy frágiles, lo que hace que está probabilidad aumente considerablemente.

bebé con parálisis cerebral

Mayor riesgo de parálisis cerebral en los prematuros

En uno de los estudios científicos realizados, se dividió a las madres en dos grupos. Uno de ellos eran embarazadas a las que se les dio sulfato de magnesio, mientras que a las otras se les ofreció un placebo. Tras el nacimiento de sus hijos, se pudo comprobar que el riesgo de padecer parálisis cerebral era del 3,4 por ciento, para las madres que habían tomado el mineral, mientras que para las que no lo habían tomado aumentaba al 5,4 por ciento.

Según los datos con los que contamos en nuestro país, cada año nacen 1.500 bebés con parálisis cerebral, o lo que es lo mismo, uno de cada 500 recién nacidos. De ellos el 10 por ciento se produce en bebés prematuros. Una patología que no distingue de razas ni condición social, y que puede desarrollarse durante la gestación o los primeros días de vida.

En cualquier caso, es necesario que consultemos con el ginecólogo para que sea él el que determine si es necesario que tomemos este suplemento o sería contradictorio.

Vía | Webconsultas
Fotos | Health innovations y Hoy en salud

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