13 agosto 2015 Padres y madres, Seguridad

Soy Padre: Preparándonos para cuando gatee

Quedan solo unos días para que cumpla los siete meses, por lo que es evidente que ya nos estamos preparando para esos momentos clave en los que empezará a hablar y a gatear. De hecho, él mismo intenta ponerse a hacer lo segundo, aunque todavía no sea capaz de conseguirlo. Los primeros movimientos ya los está haciendo, así que nuestra reacción ha sido la normal: protegerlo al máximo para que no se haga daño.

El niño se verá expuesto a todo tipo de peligros, por lo que nuestra actitud ha sido la de evitar que coja todas las cosas, vigilándole en cada uno de los momentos. Ya sabéis que dicen que los niños se caerán muchas veces (algo que yo mismo he experimentado), pero no nos hacemos a la idea de que tenga que hacerse daño. De todas formas, antes de que llegue el momento en el que empiece a gatear y sea capaz de coger todos los objetos que haya por la casa, hemos decidido llevar a cabo una serie de medidas para minimizar el daño que podría llegar a tener lugar.

Lo que voy a decir no son normas generales y podría diferir de lo que hagan otras familias. Vuestro caso puede ser diferente, por lo que tampoco quiero que toméis nuestras decisiones como un diccionario que hay que seguir al pie de la letra.

Nuestros esfuerzos, teniendo en cuenta que no queremos que el niño se haga daño con ningún objeto, es quitar de en medio todo aquello que pueda perjudicarle: teléfonos móviles, utensilios, el popular mando a distancia, cosas pequeñas, etc. Ya sabéis que, cuando vea algo, lo primero que hará es llevárselo a la boca, por lo que puede ingerir cualquier cosa pequeña o intoxicarse con algún objeto que tenga piezas. La variedad es tal que no serán pocas las veces en las que nosotros mismos debamos tener extremo cuidado para no dejar nada al alcance del niño.

Si poseéis animales, el cuidado debe ser aún más grande, teniéndolos siempre muy limpios y en perfecto estado de salud. Hay que tener precauciones también cuando las mascotas se acerquen a los niños. Al respecto de este tema ya escribí una entrada que podéis consultar. La conclusión es simple: hay que estar muy atentos.

Nosotros ya hemos hecho limpieza para quitar del medio todo lo que pueda suponer un peligro para el niño. Aún así, el cuidado debe ser máximo en todo momento.

Foto | Flick – sari_dennise

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