20 septiembre 2015 Desarrollo, Padres y madres

Soy Padre: Pasos para andar

Una de las cosas que más me están emocionando en cuanto al niño son los avances que realiza. No son pocas las veces que pienso en la primera vez que lo cogí en brazos. De hecho, me parece sorprendente que vaya evolucionando tan rápido, aprendiendo en poco tiempo a dar sus primeros gritos, a intentar articular palabras y, por supuesto, a intentar andar. En este último aspecto su actitud es muy animada. Y espectacular.

Sus ansias por andar comenzaban hace mucho tiempo, cuando se empezó a mostrar animado por recorrer, dando vueltas, el parque en el que duerme. Quería desplazarse, pero no podía debido a que no sabía cómo. Sin embargo, no tardó mucho en mostrar nuevas evoluciones. Cada vez daba vueltas más rápidamente, en algunas ocasiones quedando boca abajo y con la cabeza en alto. Si, quería comenzar a gatear.

Nuevamente, los esfuerzos han experimentado una nueva fase: ahora puede desplazarse hacia adelante. No gatea, pero se arrastra ayudándose de las piernas. Además, puede poner la cabeza en alto sin esfuerzo, mirando a su alrededor e incluso riendo. Las extremidades del niño también han ganado mucha fuerza, mostrándose más estable en ocasiones en las que, por ejemplo quiere quedarse sentado. Se sienta y se echa cuando quiere.

La evolución en pocos meses ha sido impresionante. Ya no nos extraña que quiera andar. Incluso se queda de pie cuando le sujetamos, algo que ya ha provocado más de una sorpresa.

La mayoría de pasos necesarios antes de empezar a andar ya han sido dados (estabilidad, esfuerzo y práctica, entre otros), por lo que estamos intentando ayudarle a que dé las primeras “patadas”. Puede que incluso no llegue a gatear.

El ritmo habitual

Son muchas las veces que he buscado información sobre los meses a los que los niños empiezan a gatear y a andar. Nuestro niño no se sale de las épocas habituales. Generalmente, los niños comienzan a gatear entre los seis y los diez meses. Antes de esa época ya deberían haber mostrado signos de movilidad, estabilidad y actitud. Si ese no es el caso, sería mejor hablarlo con el pediatra.

En cuanto al hecho de andar, se produce entre los 12 y los 18 meses. Durante todo ese tiempo puede llegar a hacer todo tipo de movimientos, logrando su meta.

Por supuesto, antes de que empiece a andar o a gatear podéis ayudarlo de diferentes formas, incluso sujetándolo para que empiece a experimentar. No estaría de más animarlo y enseñarle a que se agarre en lugares cómodos. También es recomendable preparar zonas amplias para él pueda practicar sin obstáculos.

Ver al niño crecer y evolucionar, aprendiendo a gatear, hablar y andar es algo muy emocionante que todos disfrutarán. Incluso el propio bebé se reirá en más de una ocasión, demostrando que le gusta lo que está intentando hacer. Momentos inolvidables.

Vía | Baby Center
Foto | Pixabay – Ben_Kerckx

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