16 diciembre 2015 Consejos, Padres y madres, Recién Nacido

Soy Padre: Cómo curar el cordón umbilical

Durante el día de ayer me estuve fijando bastante en el ombligo del niño. Tras unos meses de vida, es evidente que esta zona está más que curada, con una forma bastante curiosa (y hasta graciosa) que me ha llamado la atención, al parecerse a la que yo tengo. En su caso le ha quedado más que perfecta, aunque para lograr esto es necesario que, durante los primeros días de vida, sigáis unas determinadas normas de higiene y cuidado. Por lo general, las propias enfermeras comentan los pasos a seguir. No estaría de más echarles un vistazo.

Nada más nacer, en el hospital le cortarán el cordón umbilical, sujetando la vena con un pequeño plástico que evitará que haya derramamiento de sangre. No hay duda de que esta zona, en la que quedará una parte sobrante, debe ser cuidada hasta que se caiga. El método de hacerlo es muy sencillo.

Dos o tres veces al día, es necesario empapar una gasa con alcohol de 70 grados, pasando la misma por el resto que ha quedado del cordón umbilical. En algunos hospitales se recomienda añadir antiséptico (clorhexidina, en la mayoría de los casos), aunque esto solo queda como una opción (a nosotros, por ejemplo, no nos mencionaron el aspecto). No olvidéis dejar el pañal doblado para que el resto no se presione ni se quede en una única posición.

Nosotros tuvimos una duda: ¿se puede bañar al bebé mientras el cordón no se haya secado? Sí, se le puede bañar, aunque también se puede evitar esto para facilitar que el secado de los restos sea más rápido. De todas formas, si lo bañáis, es recomendable secar el cordón con una gasa.

Por último, mencionar que el trozo tardará en caer entre una y tres semanas. Incluso ha habido ocasiones en las que ha quedado una pequeña parte. No os preocupéis, esta se trata igual que al propio cordón. Por supuesto, si notáis un sangrado excesivo, mal olor o secreciones, es imprescindible que acudáis al pediatra para que os confirme cómo debéis proceder. Nosotros no tuvimos ningún problema en este aspecto.

Sí coincidimos en que limpiar los restos del cordón umbilical puede llegar a ser una tarea que dé bastante miedo. No temáis. Aunque al principio parece que estáis haciendo algo mal, enseguida os daréis cuenta de que se trata de un tema completamente normal. No olvidéis mantener la tranquilidad debido a que estáis tratando una parte sensible.

Vía | Pampers
Foto | Flickr-Dan Hatton

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