19 julio 2015 Consejos, Padres y madres

Soy Padre: Cómo cambio los pañales

Es una situación que tarde o temprano tenía que llegar. El cambio de pañales es una tarea esencial en los bebés, ya que se trata de la única manera que tienen de quedar limpios después de hacer sus necesidades. Se les proporciona un tejido o “envase” que succionará los excrementos que salgan, quedando ahí hasta que un adulto pueda retirar el pañal sucio y colocar uno nuevo. Muchas veces me he preguntado cómo lo hacían en la antiguedad.

Mencionar que antes del nacimiento de nuestro hijo no tenía ni idea de cómo cambiar un pañal. De hecho, apenas los había visto en televisión o en las estanterías de los supermercados. Era necesario que aprendiera. Espero que mi nula experiencia (y posterior aprendizaje) ayude a otros papás que también sean novatos en este tema.

En primer lugar, antes de comenzar a cambiar el pañal es necesario que os lavéis las manos y os las sequéis. Colocad al niño (o niña) en un lugar más o menos caliente (cuidado con el verano), limpio y completamente seco. Yo suelo colocar al bebé en un sitio que sea suave y acolchado para que el cuerpo no se resienta. Es ideal que tengáis a mano todo el material necesario: El nuevo pañal, toallitas y un lugar en el que se pueda echar todo el material sucio. Tampoco estaría mal poner una toallita o gasas por la zona debido a que los niños suelen hacer pis cuando se les cambia el pañal. A tener en cuenta que estoy hablando de materiales desechables. Para cambiar otro tipo de pañales todavía necesito ayuda.

Pasos a seguir para cambiar pañales

Ahora, seguid los siguientes pasos:

  1. Primero, soltad los cierres adhesivos del pañal que tenga el bebé actualmente, retirando la parte de delante (el cuerpo debe ser apoyado en el propio pañal) y limpiad toda la suciedad que encontréis. En el caso de que haya excrementos sólidos, quitadlos ayudandoos del propio material. Cuidado con las partes íntimas del niño. Las manchas podría provocar mayores problemas.
  2. Después de limpiar toda la zona (yo suelo usar toallitas húmedas), sujetad al bebé por los tobillos y subid levemente las piernas, consiguiendo así quitar los demás excrementos con el pañal. Doblad el mismo, provocando que la parte sucia sea la interior.
  3. Es muy posible que en el cuerpo del niño haya quedado suciedad. Terminad de quitarla, quedando las extremidades completamente limpias, preparadas para recibir el pañal nuevo.
  4. Nuevamente, subid el cuerpo del niño sujetando los tobillos con una mano, y colocad la mitad del pañal nuevo debajo de la parte inferior de la espalda. Colocad la parte delantera (la que ha quedado libre y más o menos suelta) pegada a la barriguita del niño. Solo queda poner los cierres adhesivos.
  5. Coged cada uno de los cierres adhesivos y pegadlos a la parte exterior del pañal, quedando bien ajustado pero sin que apriete el cuerpo del niño.

Ya sabéis dónde tiene que ir el pañal sucio: Directamente a la basura.

Por otra parte, os aconsejo que practiquéis varias veces. A mí no me salió a la primera y en algunos casos tuve que repetir el proceso desde el principio en varias ocasiones. Estoy seguro de que cuando os salga bien la sensación de bienestar será muy buena. Ya tenéis al niño limpio.

Foto | Pixabay – Ben_Kerckx

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  1. Berrinches a la hora de cambiar el pañal 25 febrero 2017

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