11 octubre 2015 Desarrollo, Padres y madres

Soy Padre: Andadores ¿son recomendables?

Tengo que admitir que incluso desde antes de que naciera el niño ya estaba pensando en los andadores. Los veía bastante útiles para que aprendiera a andar. E incluso pensaba en comprar uno. Sin embargo, tras informarme y consultar mucha información, me he dado cuenta de que el uso de este tipo de objetos no es altamente recomendable. Puede afectar al bebé más de lo que parece, dando problemas en su desarrollo.

El objetivo de los andadores es bastante sencillo: ayudar a los niños a que aprendan a andar. Tengo que reconocer que aún veo a mucha gente utilizándolos a diario. Sin embargo, esconden algunos aspectos nada recomendables. ¿Recomiendo comprar un andador? Para contestar a esta pregunta es necesario observar las ventajas y desventajas que existen.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que el niño, antes de andar, pasará por una serie de procesos: aprenderá a rodar un poco, después se sentará con una cierta estabilidad, después irá arrastrándose y finalmente gateará. El siguiente paso ya lo sabéis: aprenderá a caminar. Tengo que poner la coma sobre la palabra aprender. Y es que, tal y como indica, todos estos procesos conllevan una serie de esfuerzos que el niño debe conocer antes de ponerse a andar. Si directamente le ponemos en un andador, no los conocerá y perderá bastantes capacidades. Es imprescindible que el bebé sepa lo que tiene que hacer.

Por otra parte, tened en cuenta que le cogéis e intentáis ponerlo de pie, la posición de las piernas varía bastante: unas veces están más abiertas, y otras más cerradas. Si ponéis al bebé en un andador, la posición no será natural, ya que se verá obligado a mantenerse de determinadas formas. Además, este tipo de objetos también afectan a su espalda, la cual no está preparada para mantenerse de pie.

No hay duda de que los andadores tienen ventajas: suponen una ayuda a la hora de que el niño esté intentando andar. Le mantienen en el aire, pudiendo mover las piernas a un lado y a otro. Pero no olvidéis las desventajas, las cuales superan a los puntos positivos. Incluso no hay que descartar que existen piezas de plástico que podrían resultar peligrosas.

Si buscáis opiniones, os daréis cuenta de que los principales pediatras y especialistas no aconsejan el uso de un andador en bebés. Es evidente que habrá muchos padres que los usarán con alegría, viendo cómo su niño aprende a quedarse de pie y a caminar. Mi opinión personal ya os la podéis imaginar: mucho cuidado con ellos. Si afecta negativamente al desarrollo del niño, es posible que también provoque problemas en un futuro.

Vía | The New York Times
Foto | FlickR – Javier Pincemin

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