5 agosto 2017 Salud

Un tema del que tenemos que hablar

En la entrada de hoy hablaremos del soplo cardíaco, algo más habitual de lo que podemos pensar. Estadisticamente se puede ver que son muchos los niños a los que se les detectó un soplo cardíaco en algún momento de su vida. Generalmente este no es un motivo que deba provocar preocupación y no repercute ni genera efectos en la salud del pequeño.

En primer lugar deberemos aclarar que un soplo cardíaco no se trata de un diagnóstico de una enfermedad o un problema, para poder definir un soplo cardíaco será necesario saber la manera en que funciona el corazón.

El médico escuchará los latidos del corazón para poder evaluar su estado, cuando el sonido de los latidos es normal significa que las válvulas del mismo tienen la capacidad de contraerse para poder empujar la sangre por todo el cuerpo. En el caso de que exista un soplo cardíaco se generará un sonido extra. En algunas oportunidades estos sonidos solo son el resultado del flujo sanguíneo normal que circula por un corazón normal, en otros casos podría ser la manera de detectar un problema de tipo cardíaco.

El médico escuchará los latidos del corazón para poder evaluar su estado.

Seguramente en el momento de escuchar que el bebé tiene un soplo cardíaco puede ser alarmante para los padres, pero lo importante es tomar el tema con tranquilidad y con optimismo ya que será necesario esperar los resultados de diferentes estudios y ahí poder establecer el carácter del soplo.

Posiblemente estaremos frente a un soplo de tipo fisiológico y funcional, en este caso será pasajero y el niño podrá llevar una vida normal, pudiendo realizar actividad física y sin supervisión de un médico. En el caso de que tenga un soplo orgánico lo ideal será hacer una consulta con un cardiólogo.

El soplo podrá ser escuchado cuando se ausculta al pequeño usando un estetoscopio. Los soplos cardíacos se podrán escuchar fácilmente en los bebés y en los niños mayores.

En el caso que el pediatra sospeche que el niño tiene algo más complicado que un soplo funcional seguramente lo derivará a un cardiólogo infantil, que le pedirá pruebas complementarias. Dentro de las pruebas complementarias encontraremos una radiografía de tórax, un electrocardiograma o un ecocardiograma.

Los soplos podrán clasificarse en una escala de intensidad. En el caso de los grados más chicos apenas se podrán escuchar mientras que al final de la escala se escucha muy fuerte. Para poder realizar una valoración exacta el médico tendrá que determinar en qué zona del corazón se escucha mejor el soplo y cuáles son sus características, en qué momento del ciclo cardíaco tiene lugar y si esto cambia al modificar la posición del niño.

Vía | Kidshealth
Foto | Pixabay – Establemen

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