3 marzo 2017 Nutrición

Razones por las cuales no quiere comer

El hecho de incorporar alimentos complementarios a la lactancia es un momento muy esperado para todos los padres, la ilusión de ver como disfrutan de nuevos sabores y disfrutan de las comiditas es algo ansiado en todas las familias, el problema surge cuando los pequeños cierran la boca y no quieren ni siquiera probar su papilla. Hoy te contaremos acerca de los distintos motivos y razones de este rechazo y saber cómo actuar.

Cambiar la alimentación es un desafío y requiere, en primer lugar, de mucha paciencia. Tenemos que pensar que el rechazo no se debe siempre a que no le guste su papilla, existen otras razones para su negativa.

Lo primero que podemos pensar es que no quiere comer porque no le gusta lo que les estamos ofreciendo, al respecto debemos tener en cuenta que el bebé, por más pequeño que sea, podrá tener sus propios gustos y ya podrán saber que cosas les gustan y cuáles no. Puede suceder que algunos vegetales o frutas no sean las que más les agrade, tendremos que probar varias veces para saber si es esta la razón, si después de un tiempo continua con su rechazo tendremos que cambiar de opciones.

También puede suceder que el bebé no tenga ganas de comer ya que, simplemente, no tiene hambre.

También puede suceder que el bebé no tenga ganas de comer ya que, simplemente, no tiene hambre. Esto sucede si su comida del mediodía está muy cerca del desayuno y aún se encuentra satisfecho. En estos casos la mejor opción, y la más simple, es espaciar las comidas. Si no tiene hambre seguramente moverá su cabeza o mantendrá la boca cerrada sin siquiera intentar probar los alimentos. No es bueno forzarlo a comer en estos casos, seguramente si se espera una o dos horas comerá tranquilo y feliz.

Si bien puede suceder contradictorio la realidad nos demuestra que el bebé no puede comer porque tiene demasiado apetito y esto le genera ansiedad. Pensemos que, hasta el momento, si tenía hambre se podía satisfacer más rápido con la teta o con el biberón, pero comer es otra cuestión, el alimento vendrá en muy pequeñas porciones que tendrá que ‘masticar’ o procesar de otra manera más lenta.

Otra razón es que el peque se distraiga fácilmente por distintos estímulos, en estos casos lo ideal es darle de comer en un ambiente que se sienta tranquilo, sin televisión, sin juguetes ni nada que llame demasiado la atención. Así el bebé irá incorporando, desde muy pequeño, la importancia que tiene el momento de comer y lo positivo que es hacerlo bien.

Incorporar nuevos alimentos es todo un desafío, en algunos casos podrán verse o sentirse un poco inseguros, por eso eligen no comer, en estos casos deberemos tener mucha paciencia y, con mucho amor, insistir para que puedan ver que comer es muy satisfactorio y no tiene nada de malo.

Si notamos que el bebé demora mucho en comer no tendremos que ponernos nerviosas o nerviosos, el bebé tendrá su propio ritmo y debes dejar que así sea. Podrás comenzar poniendo muy poquita papilla en sus labios para que pruebe su sabor, así irá investigando y descubriendo los distintos alimentos acordes a su edad.

Vía | Netmoms
Foto | Pixabay – Tookapic

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