7 septiembre 2012 Consejos

Sentido del humor
Los adultos procuramos casi siempre hacer reír a nuestros recién nacidos con cualquier cosa que se nos ocurra. Al comprobar que el niño responde con carcajadas a nuestras acciones, no sólo debemos pensar que les hemos hecho gracia. El bebé se basará en eso para aprender el sentido del humor.

Estudios desarrollados en Estados Unidos, concluyen que los bebés buscan la complicidad de sus padres a la hora de expresar su humor en risas o carcajadas. A los seis meses de vida, por ejemplo, no tienen razonamiento suficiente para distinguir lo que es gracioso y lo que no. De ahí que necesiten la referencia de sus padres.

Ya se había confirmado con anterioridad que a los ocho meses, copiaban las reacciones emocionales de sus padres. Pero, gracias a estos estudios, se ha corroborado que a los seis meses pueden desarrollar el sentido del humor. Su actitud, quedándose fijamente mirando a sus padres, en las situaciones cómicas así lo revela.

El comportamiento de treinta bebés fue analizado en este estudio. Primero se estudió a pequeños de seis meses y después de un año de edad. Se les enseñó un libro de dibujos y una bola roja de gomaespuma. Los padres observaban la reacción de sus hijos con estos elementos. Y los pequeños a la inversa. Ante la acción, por ejemplo, de arrojar la pelota a los investigadores, los bebés observaban a sus padres para comprobar la manera de actuar de estos, siendo la risa lo que más les fascinaba.

Al año de vida, los pequeños no necesitan tanto esa referencia paterna sobre el sentido del humor. Tienen lógica suficiente para distinguir lo divertido de lo que no. Pero, a los seis meses, si es necesaria, sobre todo sabiendo que las reacciones al respecto pueden ser muy positivas.

Vía | diariodenavarra.es

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