23 marzo 2016 Noticias, Salud

Sordera infantil y OMS

El 5 por ciento de los niños de todo el mundo sufren sordera, lo que supone un cifra de 32 millones de pequeños que tienen problemas severos de audición, según los datos que maneja la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, esta misma organización, asegura que el 60 por ciento de los casos se podrían evitar si existiera una detección temprana.

El estudio realizado por la OMS, titulado “Cómo tratar de inmediato los problemas de discapacidad auditiva infantil”, también incide en los problemas que lleva impreso el que un niño no oiga bien, uno de ellos es las enormes dificultades a la hora de aprender a hablar, lo que le lleva a tener problemas a la hora de relacionarse y sufrir fracaso escolar. Pero ¿cuáles son esos sistemas de prevención que se pueden aplicar?

Según la OMS ese 60 por ciento de casos evitables se dividen en varios factores que son los siguientes:

  • Un 31 por ciento corresponderían a enfermedades infecciosas que se producen a lo largo de la niñez. La varicela, rubeola, meningitis o el sarampión, suelen ser las que más afectan al oído del niño. Pero tampoco hay que olvidar que una simple otitis mal curada también puede llevar a que el peque pierda audición.
  • La segunda causa, y que supone un 17 por ciento de los casos evitables, son aquellos problemas o complicaciones que se producen durante el nacimiento. El bajo peso al nacer, el bebé prematuro o ciertas infecciones o problemas durante el parto, pueden ser causantes de una sordera infantil que, tratada a tiempo, se podría solucionar.
  • Con el 4 por ciento nos encontramos con una relación directa con medicamentos que pueden resultar tóxicos y muy nocivos para la salud del oído. Entre ellos encontramos algunos tipos de anestésicos, antibióticos o ansiolíticos.
  • Un 8 por ciento correspondería a malformaciones que no son congénitas.

El 40 por ciento restante del total de niños que padecen problemas de audición, se debe, según la OMS, a causas genéticas por lo que resulta irreversible. De cualquier modo, incluso en estos casos, la detección temprana es fundamental para que el desarrollo del niño sea mucho más pleno, y así evitar otros problemas posteriores.

Vía | El Observador
Foto | Centro Otoneurológico

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