27 agosto 2009 Consejos, Embarazo, Salud

los roedores: unas mascotas muy especiales para las embarazadas

Ya hemos hablado en otras ocasiones de las mascotas, sus beneficios emocionales y la necesidad de mantenerlos adecuadamente cuidados, alimentados y con su cartilla sanitaria al día. Los animales no tienen porque suponer ningún riesgo durante la época gestacional aunque, también es cierto, que debemos distinguir entre las mascotas típicas como los perros y gatos, o aquellas otras que sí requieren una prevención especial.

En la actualidad no es difícil encontrar roedores como mascotas en cualquier hogar. Hámsters, conejos de indias o ratones suelen ser animales silenciosos, sin necesidad de muchos cuidados y que resultan ser los preferidos de los más pequeños de la casa, pero hay que tener especial cuidado si estás embarazada o pretendes estarlo con el contacto con estos animales. Estos animales son portadores de un virus llamado virus de la coriomeningitis linfocítica (LCMV) y que lo llevan, sobre todo, los roedores silvestres.

El contagio de este virus se produce mediante el contacto con la orina, sangre, saliva, excrementos o material de anidación del animal. También se puede producir la infección al intentar manipular, en la limpieza, la jaula del animal. Este virus se puede transmitir al feto pudiéndole causar graves defectos congénitos o, incluso, la pérdida del embarazo.

Los síntomas del LCMV son: fiebre, dolor de cabeza, rigidez de cuello, fatiga, falta de apetito, dolores musculares, náuseas y vómitos.

Si tienes un roedor en casa puedes reducir los riesgos siguiendo unos pequeños consejos de prevención:

  • Pedir a otro familiar que cuide del roedor y limpie su jaula, siempre en un sitio ventilado, a ser posible fuera de la casa.
  • Lavarse las manos con agua y jabón cada vez que se entre en contacto con el animal y evitar, a toda costa, sostenerlos cerca de la cara.
  • La jaula y lugar donde duerme el roedor debe estar especialmente limpio.
  • Si se nos colara en casa algún ratón silvestre hay que solucionar el problema con toda rapidez, colocando trampas o llamando a profesionales que se dedican a la desratización.

Vía | Nacer Sano

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  1. Bitacoras.com 27 agosto 2009

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