28 noviembre 2011 Consejos

No se puede confiar en la responsabilidad del grupo
Llegan fechas en que lo habitual es estar con mucha gente. Reuniones familiares, de amigos, de trabajo, etc. en las que nuestros hijos participan y disfrutan mucho. En principio puede parecer que tienes más libertad, que puedes desconectar un poco del estado de vigilancia constante sobre los peques porque hay muchos adultos, pero no es así. En estos casos la responsabilidad no la asume el grupo sino que se dispersa.

Lo más sencillo es que todos piensen que hay alguien pendiente y como se suele decir, unos por otros, la casa sin barrer. Una situación muy común es que papá o mamá se ausenten de la mesa o la habitación un momento y al volver, por inercia busque al niño y no lo vea. Al preguntar por él, la respuesta mayoritaria será que no le han visto. El peque puede estar jugando tranquilamente en otro cuarto o haber salido al balcón, pero nadie se ha dado cuenta. Nadie se sentía responsable del pequeño.

Por eso es importante primero hablarlo en pareja, preguntar ¿estás pendiente? antes de relajarnos o enfrascarnos en una conversación o juego. Después, tener en cuenta que si ninguno de los dos va a estar en el cuarto hay que pedir a uno solo de los adultos que mire al niño. De esa forma sí conseguiremos que nos sustituyan el tiempo necesario porque esa persona asume el encargo.

Esto mismo pasa en cualquier situación en la que seamos un grupo de mayores con niños, una visita, una excursión o simplemente una tarde en el parque. Nunca se puede dar por hecho que los demás asumirán su papel de cuidadores si no se lo pedimos directamente. Y siempre mejor personalizar en lugar de pedirlo en general.

Foto | Flickr-… simple me

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  1. Bitacoras.com 29 noviembre 2011

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