29 abril 2015


La fruta es una parte imprescindible de una dieta sana y equilibrada a cualquier edad, pero nuestros hijos no siempre la aceptan bien. Tenemos dos recursos para seguir insistiendo, al menos las seis veces que recomiendan antes de descartarlo del todo: la imaginación para presentárselo de forma atractiva y las diferentes preparaciones que encontramos en el mercado. Una de las más aceptadas por los peques es la mermelada porque es dulce y, aunque hay que dársela con moderación, como todo, es una buena forma de comer fruta.

Las confituras y mermeladas son sobre todo muy versátiles. Podemos comerlas en el desayuno o la merienda con las tostadas, son un excelente relleno para muchos postres, sirven para acompañar a otros o las podemos utilizar para edulcorar un yogur, por ejemplo. Sin darse cuenta nuestro hijo estará comiendo fruta y probando sabores nuevos o que rechaza al natural. Hay muchas variedades con las que podemos dejar volar nuestra creatividad aunque cabrían destacar los de albaricoque, fresa o piña.

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No todas las mermeladas son iguales, como en el resto de productos de la cesta de la compra debemos mirar bien la que elegimos. Si te fijas, entre todas La Vieja Fábrica destaca porque en su envase ¡no hay foto, hay fruta!. Podemos ver directamente el contenido y no tenemos que conformarnos con una recreación en la etiqueta. La Vieja Fábrica lleva 170 años utilizando el mismo proceso tradicional para elaborar sus mermeladas y confituras con frutas selectas de primera clase.

La Vieja Fábrica conserva la textura, el color y el aroma de la fruta, logrando un sabor casero que nos evoca la mermelada de toda la vida. Si quieres estar informado de todas sus novedades y promociones y tener un contacto directo con la empresa en su página de Facebook, en la de Twitter, en Instagram o en su cuenta de Google +.

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