21 septiembre 2017 Fertilidad

Los niveles de ansiedad influyen en la búsqueda de un bebe

Existe un vínculo directo entre el estrés y la infertilidad, un tema que puede ser muy interesante si no llega ese embarazo tan esperado y sientes que, en muchos aspectos de tu vida, te sientes desbordado. Recordemos que la infertilidad es uno de los problemas emocionales que deben afrontar muchas parejas.

Cuando no se puede satisfacer el deseo de tener hijos se puede ver afectadas varias esferas de la vida de las mujeres y de los hombres. Ante esta situación pueden aparecer sentimientos como la depresión o la ansiedad. A esta situación poco agradable se le deben agregar muchos comentarios de miembros de la sociedad, que si bien parecen ser positivos, en realidad generan más malestar.

Esta situación puede ser más intensa durante los tratamientos de fertilidad. Cuando se están pasando por diferentes estudios muchos profesionales piden medir los niveles de ansiedad para saber la situación en que está cada paciente en particular. Esto es más que lógico ya que las parejas o las mujeres pueden pasar por momentos de miedo al fracaso, que se incrementa con el paso del tiempo.

Esta situación puede ser más intensa durante los tratamientos de fertilidad.

Existe una creencia o mito popular: si una mujer no queda embarazada es porque se encuentra obsesionada con el tema, si se logra relajar el bebé llegará pronto. Pero sabemos que esto no es del todo así.

Existe una relación entre el estrés y los problemas de fertilidad en las mujeres, aunque no hay demasiadas investigaciones científicas que lo demuestren, una de las pocas se ha realizado en Estados Unidos por los investigadores de Texas A&M Health Science Center, en ella se pudo comprobar que el estrés antes del embarazo disminuye en un 29 por ciento las posibilidades de quedar embarazada en un año.

En la investigación se tomaban muestras de salivas para su posterior análisis, así se pudo concluir que la mujeres que tenían altos niveles de marcadores de estrés en su saliva tenían menos posibilidades de embarazarse, comparado con las que tenían bajos niveles de marcadores.

Ante esta situación las psicóloga María del Mar Tirado considera que: “Este dato, evidentemente, es un dato muy relevante y demuestra la clara influencia de los marcadores físicos de estrés en la consecución de embarazo, pero, en la práctica diaria de los pacientes que acuden a un centro de reproducción es complicado percibirlo de forma tan precisa, ya que, actualmente hay múltiples factores (tanto físicos, hormonales como ambientales) que explican por sí solos muchos de los casos que nos llegan”.

El estrés no tendría que ser del todo malo si únicamente está considerado como una posibilidad de estar alerta y preparadas para afrontar los daños que suceden alrededor, en muchos aspectos el estrés es necesario para la supervivencia de las personas. El problema es cuando esto es excesivo.

El estrés excesivo podría generar ciertas alteraciones o cambios hormonales que dificultarían el desarrollo de un embarazo.

Vía | Instituto Bernabeu
Foto | Pixabay – Geralt

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