11 enero 2014 Nutrición

compota de membrillo y manzana

A partir de los 6 meses es el momento en el que nuestro bebé va a ir ampliando su paladar. Siguiendo las instrucciones que nos vaya marcando el pediatra, tenemos que ir introduciendo en su dieta nuevos sabores y alimentos para que su desarrollo sea lo más óptimo posible. Y uno de esos alimentos que no pueden faltar, y que resultan ser de los primeros, son las frutas.

Debido a que esa edad todavía no ha desarrollado su capacidad de masticación, especialmente porque aún no tiene dientes, es necesario que se las presentemos mediante papillas o compotas. Esta última forma suele ser mucho mejor aceptada por los pequeños, además su organismo la tolera mucho mejor. Hace unos días te presentábamos la receta de una compota básica de manzana, hoy la vamos a ampliar un poquito más e introduciremos una fruta típica del otoño y parte del invierno: el membrillo.

Los ingredientes que vamos a necesitar para realizar 2 raciones de 100 o 150 gramos aproximadamente son: 1 manzana golden, medio membrillo, 50 centilitros de agua, media rama de vainilla y unas gotas de limón.

Su realización es muy sencilla. Lo primero que tenemos que hacer es pelar y limpiar con mucho cuidado la manzana y el membrillo, quitarle la piel y las semillas y los haremos en trocitos pequeños. En un cazo u olla pondremos la fruta troceada con el resto de ingredientes: vainilla y las gotas de limón y el agua y las ponemos a cocer tapadas, a fuego lento, durante 15 o 20 minutos, dependiendo de lo maduras que estén las frutas. Pasado este tiempo, retiramos la rama de vainilla y batimos bien hasta dejar una crema suave y sin grumos. Podemos conservarla en el frigorífico durante 2 o 3 días. Además esta papilla tiene unos estupendos beneficios astringentes.

Foto | Hogar útil

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