15 agosto 2017 Embarazo, Nutrición

mujer comiendo queso

Estar embarazada no es estar enferma, sin embargo es necesario que llevemos en cuenta una serie de precauciones. No hay que olvidar que nuestra alimentación se convierte en la base principal para el desarrollo del bebé, por eso es importante que, aunque sin grandes cambios, la sepamos encauzar con el fin de procurarnos el mayor beneficio posible.

Salvo en contadas ocasiones, y siempre que nuestro ginecólogo nos dé el visto bueno, podemos seguir con nuestros hábitos alimenticios. Sin embargo hay algunos alimentos que debemos evitar para asegurarnos la salud de nuestro bebé. Uno de ellos, y que quizás resulte sorprendente, es algún tipo de quesos. ¿Quieres saber cuáles son?

No consumir quesos blandos, no pasteurizados y azules

El calcio es fundamental para nuestra dieta, y mucho más durante el periodo de la gestación. Además de la leche, tomada tal cual, también podemos encontrarlo en los quesos. De hecho, y según algunas investigaciones, el queso resulta ser uno de los alimentos más deseados durante este tiempo, y uno de los que más caprichos despierta.

Pero no todos los quesos son recomendables durante el embarazo, algunos de ellos pueden resultar muy peligrosos. Se trata de los llamados quesos blandos y fermentados como el tipo Feta, Brie, Cambembert o los quesos azules como el Cabrales o el Roquefort.

Estos quesos son más húmedos que el resto, por lo tanto son más susceptibles al desarrollo de ciertas bacterias, que si bien en condiciones normales no serían peligrosas para nuestro organismo, durante el embarazo pueden interferir en el desarrollo del bebé.

Quesos y embarazo

Mayor riesgo de listeriosis

Una de esas bacterias, y que resulta ser la que influye más negativamente en el embarazo es la listeria, que a su vez provoca la listeriosis. Esta bacteria se encuentra en el medio ambiente de forma natural, y la podemos encontrar en la tierra, en los animales, en las plantas… el problema surge cuando los alimentos son contaminados. Por eso los ginecólogos desaconsejan el consumo de algunos alimentos como embutidos, mariscos crudos, pescado ahumado o fiambres. Dentro de estas prohibiciones también se encontrarían estos tipos de queso.

Sin embargo, los quesos curados o semicurados, así como los pasteurizados y cremosos para untar, o el requesón, son totalmente seguros. Aportando además una dosis de calcio extra que le vendrán estupendamente a la formación ósea de nuestro bebé.

Vía | Debate
Fotos | Bloo y Biotrendies

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