2 febrero 2017 Embarazo, Fertilidad

calculo dias fertiles

Conocer nuestro cuerpo y atender a las señales que nos ofrece, puede ser fundamental para llevar a cabo ciertos deseos y necesidades que se nos van planteando en la vida. Uno de ellos es el de ser madre. Pero quedar embarazada no es igual para todas las mujeres, mientras algunas lo consiguen casi sin darse cuenta, otras tienen que recurrir a innumerables intentonas y distintos métodos que le hagan acercarse a su bien más preciado.

Si estás pensando en quedarte embarazada, es vital que conozcas tu cuerpo, tu ciclo menstrual y los días fértiles en los que la fecundación será posible. Eso sí, siempre que tengas la suerte de tener un cuerpo con las hormonas en su sitio y con cierta regularidad en tus menstruaciones. En cualquier caso, aprender a calcular esos días especiales, es bien sencillo. Aquí te decimos cómo.

El primer día de la menstruación te dará la clave

La duración normal de un ciclo menstrual regular es de 28 días, aunque tampoco suele ser extraño que varíe entre los 21 y 35 días. Este ciclo se cuenta a partir del primer día en el que se produce la menstruación, es decir, en el momento en el que aparece el sangrado. Generalmente, este proceso de sangrado, dura aproximadamente 5 días. Una vez finalizado este periodo y regresando a la normalidad, tendremos aproximadamente unos 5 o 6 días en los que un nuevo óvulo se prepara para descender por las Trompas de Falopio. Esos días son infértiles.

Los días fértiles vendrán en el periodo que llamamos ovulación y en el que se producen cambios significativos en el cuerpo femenino. El día cumbre para quedar embarazada es el que hace 14 después del primer día de la regla. Pero se extienden, también, a los dos anteriores y los dos posteriores. Es decir que entre el 12 y 16 después del primer día de sangrado, tu cuerpo está preparado para que ese óvulo, que ya está descendiendo por las Trompas de Falopio, se encuentre con el espermatozoide.

Calcular los días fértiles

Cambios físicos que anuncian los días fértiles

Las señales “extrañas” que vamos a encontrar en ese periodo de ovulación son variadas y en cada mujer se producen de una manera, pero hay algunas que son especialmente esclarecedoras:

  • El flujo vaginal se convierte en más denso, pegajoso y elástico, por eso es también conocido como moco cervical. Él ayudará a llevar al espermatozoide hasta el óvulo por eso su consistencia es mucho mayor que durante el resto del mes.
  • La temperatura basal aumenta entre dos y cinco décimas durante el periodo de la ovulación. Se llama temperatura basal a aquella que nos tomamos, nada más despertarnos y en la propia cama. Este dato suele ser significativo cuando estás en manos del ginecólogo intentando descubrir, si existiera, algún problema de fertilidad.

Fotos | Bekia padres y Ok chicas

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