18 febrero 2017 Salud

Un claro ejemplo de maltrato infantil

Este síndrome también es conocido como el síndrome de bebé agitado o niño zarandeado, se trata de un conjunto de hallazgos médicos entre los que se incluyen los hematomas subdural, los edemas craneales. Las evidencias físicas se generan por un maltrata infantil provocado por sacudidas violentas o sacudidas que son muy peligrosas ya que su cerebro aún no llega a ocupar toda la cavidad craneal.

En estos casos podemos ver a los lactantes con un gran llanto desconsolado a la que una persona sostiene por su tórax sacudiéndolo de forma brusca, generando un mecanismo de aceleración – desaceleración de la cabeza provocando daño paravertebrales de sus costillas, hemorragias intransitables y distintas lesiones oculares.

Las lesiones generadas por las sacudidas no son causadas por las caídas o por los impactos propios de los juegos normales entre niños sino que se generan por fuerzas lineales.

Es muy preocupante ya que muchos casos se da en los niños lactantes.

Lamentablemente es una de las formas de maltrato infantil más vistas, cuyas consecuencias son serias y graves, especialmente cuando se generan lesiones en el cráneo o en los contenidos intransitables de los bebés o de los pequeños que atraviesan sus primeros años de la infancia.

Estadisticamente se sabe que la tasa de mortalidad estimada con niños que sufren el Síndrome del Bebé Sacudido ronda desde el 15 al 38 por ciento, se sabe que más de la mitad de las muertes vinculadas al maltrato infantil se puede deber a este síndrome.

Señales para tener en cuenta

Existen lesiones típicas que se dan como consecuencia al Síndrome del Bebe Sacudido, por ejemplo, las múltiples fracturas en los huesos largos o la hemorragia retinal, hematomas subdurales, lesiones en los tejidos blandos.

Es muy preocupante ya que muchos casos se da en los niños lactantes, los que tienen una gran diferencia entre el tamaño de su cabeza en relación con el resto del cuerpo, además de ser muy pequeños e indefensos y no contar con el tono muscular en los músculos de su delicado cuello, esto no les deja soportar el peso y las oscilaciones de su cabeza.

Por esa razón después de una sacudida se generan una serie de trastornos hipotóxicos como consecuencia de las dificultades respiratorias. Los expertos señalan que en el 85 por ciento de los casos se puede provocar una hemorragia retinal, un punto clave gracias al cual se podrá establecer un correcto diagnóstico. Debemos aclarar que pueden existir otras causas de la hemorragia retinal además de este síndrome.

Distintas investigaciones llegaron a demostrar que las fracturas en los huesos largos, vértebras, costillas también puede vincularse con el Síndrome del Bebé Sacudido. Ya en el año 1972 el Doctor John Caffey había detectado pequeños fragmentos de huesos desgarrados por este maltrato.

Este síndrome puede ser detectado por sus síntomas y signos, que puede ser desde leves hasta severos dependiendo de cada caso particular. Actualmente la manera de detectar las consecuencias es mediante una resonancia magnética.

Vía | Wikipedia
Foto | Pixabay – TaniaBdV

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *