21 abril 2017 Parto

Un problema que debes conocer

Una de las complicaciones que podrá aparecer en el embarazo es la placenta acreta, increta, percreta. Nos referiremos a este problema que sucede cuando la placenta se adhiere a la pared del útero con mayor profundidad.

Recordemos que la placenta crece en su matriz (útero) y es la encargada de brindarle al bebé oxígeno y alimentos por el cordón umbilical. La placenta se desarrolla en la parte superior del útero y se queda en ese lugar hasta el nacimiento del bebé.

Al comenzar el parto la placenta se comienza a separar de la pared del útero, a medida van apareciendo las contracciones se empezará a empujarla hacia el canal del parto, a este proceso se lo denomina expulsión o alumbramiento de la placenta.

En ciertas ocasiones la placenta se llega a adherir a la pared del útero con mayor profundidad.

En ciertas ocasiones la placenta se llega a adherir a la pared del útero con mayor profundidad, estos puede generar algunos problemas. Se denomina placenta acreta a la placenta que se adhiere con mucha profundidad y firmemente al útero. La placenta increta, por su parte, se adhiere de forma aún más profunda en la pared muscular del útero. Y, por último, la placenta percreta, es la que además de adherirse y crecer a través del útero se llega a extender a los órganos más próximo (por ejemplo, la vejiga).

Ante este problema la placenta no llega a separarse en tu totalidad del útero luego del parto, lo que podría generar un sangrado peligroso. Este no es un problema común, pero es importante conocerlo, estadisticamente se sabe que puede afectar a uno de cada 530 nacimientos al año.

Señales para determinar estas condiciones de la placenta

Una de las señales más claras es la aparición de un sangrado vaginal en el tercer trimestre. En estos casos será necesario comunicarse con el médico de manera inmediata, en los casos que el sangrado sea abundante dirigirse de forma urgente a un servicio de emergencia, hospital o centro médico.

Normalmente este tipo de problema se puede detectar con antelación mediante un ultrasonido o mediante una resonancia magnética. Estos exámenes son indoloros y seguros, tanto para el bebé como para su madre.

Tratamientos para estas condiciones de la placenta

Si esto sucede antes del parto y es detectado el problema generalmente el médico recomendará la realización de una cesárea seguida de una histerectomía. Esto podrá evitar el sangrado que pone en riesgo la vida.

La cesárea es una operación que permite al bebé nacer mediante un corte que el profesional realizará en el abdomen y en el útero. Por su parte, la histeroctomía es cuando el útero se extrae mediante una cirugía Lamentablemente cuando esto sucede la mujer ya no podrá quedar embarazada en un futuro.

En un próximo artículo nos referiremos a los motivos que podrían generar estas condiciones de la placenta.

Vía | Nacer sano
Foto | Pixabay – Digital Marketing

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