27 junio 2017 Embarazo

preeclampsia y ADN del bebé

La preeclampsia, también conocida como la hipertensión gestacional, la padecen un 5 por ciento de las mujeres embarazadas. Además de los factores de riesgo que trae la propia genética, también puede aparecer por malos hábitos, una dieta poco sana o problemas vasculares que, hasta el momento, no se habían manifestado. Aunque su intensidad puede ser leve, moderada o severa, es necesario que la gestante esté siempre controlada por su médico con el fin de evitar los graves problemas en la salud del bebé que se derivan de ella.

Además de estos factores, que pueden aumentar el riesgo, ahora unos investigadores han realizado un estudio a nivel mundial en el que se podría asegurar que el ADN del bebé podría estar implicado en el aumento de ese riesgo.

El ADN del padre también cuenta

Se trata de un estudio realizado por expertos en genética de Reino Unido, los países nórdicos y Asia Central. Durante cinco años estos investigadores estuvieron estudiando la composición genética de casi 4.400 bebés cuyas madres habían padecido preeclampisa durante el embarazo, y los compararon con más de 300 mil individuos sanos.

Hasta el momento, se había pensado que una embarazada era más propensa a sufrir preeclampsia si su madre o su hermana ya la había padecido. Sin embargo, ahora se ha descubierto que los hombres también pueden portar esa herencia genética si su padre había sido fruto de un embarazo pre-eclámptica. Desde ahí arrancó el nuevo estudio. No podemos olvidar que los genes que recibe el bebé son los que conforman la placenta y, por lo tanto, podrían ser los causantes de riesgos añadidos en el desarrollo de la gestación.

ADN del bebé y preeclampsia

Investigando en el ADN se podría prevenir su aparición

Es así como, según los hallazgos de estos investigadores, el ADN del bebé tenía algunas características especiales que aumentaban el riesgo de hipertensión gestacional. Esa misma secuencia genética se repetía en todos los casos, por lo que si bien no todos la sufrieron con la misma intensidad, incluso algunos ni la percibieron, si aumenta el riesgo en un 50 por ciento.

Según las conclusiones del estudio, este primer paso servirá para examinar el ADN de la madre, del padre y del bebé durante los primeros meses, que es cuando se está formando la placenta, y prevenir su aparición, poniendo las medidas necesarias para evitar el riesgo.

Vía | Infosalus
Fotos | Maternidad fácil y Radiovisa

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