22 septiembre 2012 Desarrollo

Miedos infantiles
A partir de los seis meses de vida, según los expertos, el niño comienza a desarrollar sus temores o miedos ante determinadas situaciones de su vida diaria. Estos miedos tienen algunos factores de origen.

Aunque la genética de cada individuo influye a la hora de comenzar a desarrollar los miedos y temores a edad temprana, pueden existir otros componentes que puedan tener una incidencia también importante en ellos.

Los patrones familiares son uno de ellos. El niño imita los comportamientos de su entorno, en este caso del padre y la madre, incluyendo las reacciones ante determinadas situaciones. Un niño de padres miedosos, tiende a serlo también, debido a este planteamiento.

La información verbal negativa. Los padres pueden transmitir a sus hijos determinados mensajes en base a la situación. Dependiendo del tipo de mensaje que el niño reciba, puede influir o no en la aparición de un temor o miedo ante esa situación que se ha desarrollado. A determinadas edades, como la adolescencia, es más aceptable levantar estos temores de cara a evitar posibles situaciones conflictivas.

Adquisición por aprendizaje directo. Basado en hechos que le han ocurrido al niño y que quedan en su mente como algo temeroso. Un niño que ha sufrido algún problema al respirar por la noche, puede adquirir el miedo a no poder respirar. O adquisición por condicionamiento. Por ejemplo, el haberse levantado de la cama de noche y caerse. El miedo a volver a hacerlo comienza a invadirle.

Cualquier situación que sólo presencien, como una pelea, o algún programa o película en televisión con escenas que le impacten por su violencia o terror, pueden también originar esos miedos o temores que, a veces, se tardan tiempo en superar.

Vía | psicodiagnosis.es

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