1 noviembre 2017 Entretenimiento

Frankenstein

Hoy es 1 de noviembre y Día de los Difuntos, todavía nos quedan algunas sorpresas para seguir celebrando Halloween, por eso hoy como es festivo, podemos compartir con los niños un divertido poema, de esos que nos hablan de monstruos pero de una manera divertida y simpática. La poesía puede ser la mejor aliada para que los peques aprendan nuevas palabras, se contagien con su buen ritmo y, sobre todo, se diviertan con las divertidas situaciones en las que se encuentran estos personajes tan extraños.

Se trata de “Frankenstein” de Carmen Gil, una divertida poeta andaluza cuyos lectores favoritos son los niños, y de la que ya conocimos otro poema dedicado a una vampira. Carmen Gil es una gaditana experta en niños, con ellos hace de todo: títeres, teatro, cuentacuentos, poemas, danzas del mundo e, incluso, llena de magia y palabras la imaginación de los niños.

FRANKENSTEIN

Frankenstein, pobrecillo,
ha perdido un tornillo.

Suspira por los huesos
de una tal Frankenstina,
pues le ha sorbido el seso
esa monstrua divina.

Cuando ella se le acerca
el monstruo enorme mengua,
se le afloja una tuerca,
se le enreda la lengua.

Se le va la cabeza,
al hablar tartajea,
se chocha, se tropieza
e incluso se marea.

El pobre se hace un lío,
no dice una palabra
y le entra un sudor frío:
¡está como una cabra!

Ya no es ruin ni perverso,
se ha metido a poeta:
hace verso tras verso
y llena una libreta.

Sueña que en transatlántico,
con su monstrua del alma,
va en crucero romántico
por una mar en calma.

Y que serán felices
con bodas y perdices.

Poema | Carmen Gil
Foto | Dibujos

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