
También conocido como pie zambo, se trata de una malformación del pie del bebé al nacer y se caracteriza por la posición del talón con respecto a la pierna (equino), encontrándose la planta girada hacia adentro (varo), posición que le impide asentar el pie en el suelo y, por lo tanto, iniciar el proceso de aprendizaje para ponerse en pie e iniciar la marcha. Debido a esta mala posición, las articulaciones en esta zona se encuentran muy limitadas por lo que, de no tratarse, el niño tendrá serias dificultades para andar el resto de su vida.
Generalmente se presenta en los dos pies y es el doble de frecuente en niños que en niñas. Aunque al día de hoy se desconocen, con rotundidad, las causas de este problema, se barajan ciertas posibilidades: mala posición del feto en el útero materno o, la que más se sostiene en la actualidad, que provenga de problemas neurológicos o embrionarios.
Esta malformación aparece desde el momento del nacimiento del bebé. Generalmente resulta perceptible a la vista y sólo en casos aislados se presenta de forma leve, pasando casi desapercibida. La detección precoz y la necesidad de ponerse en tratamiento es importantísima ya que cuanto antes pongamos remedio menos serán las secuelas y, por supuesto, menor el daño psicológico que padecerá nuestro niño con posterioridad.
Una vez que nuestro niño haya sigo diagnosticado por traumatólogos infantiles se le inmovilizarán las piernas con yesos o férulas correctivas que le harán volver los pies a su posición correcta. Generalmente, este tratamiento es suficiente para que el bebé logre la corrección total antes de la edad de caminar. Sólo en casos muy graves se necesita de la intervención quirúrgica que se realizará lo más pronto posible. Ambas posibilidades obtienen resultados excelentes y el niño se desarrolla con toda normalidad.
Vía | Mundo Bebé

Tengo una sobrinita de tres meses a la que le han diagnosticado pies zambos. Le han dicho que tendrá que ponerle hierros para dormir para intentar corregirlo sin operar. Pobre pequeñita, que incómodo debe ser eso, ¿¿no habria alguna alternativa a eso?? Masajes, ejercicos correctivos…Si alguien sabe algo acerca del tema, os agradezco las opiniones.
Espe, cierto es que desde nuestra percepción de adultos resulta algo molesto este correctivo pero los bebés se adaptan a ellos con suma facilidad. Creo que, hasta el momento, este es el método más eficaz, pero si alguien puede ayudarte dejamos nuestro espacio abierto para cualquier sugerencia.
Gracias por tu comentario. Un abrazo.