10 marzo 2015 Embarazo, Salud

perdidas liquido amniotico

El líquido amniótico es aquel que se encuentra dentro de una bolsa membranosa, en el útero de la mujer, que es donde se aloja y protege al bebé y al cordón umbilical. Cuando ha llegado el momento del parto, esa bolsa se rompe dejando salir todo el líquido que se encuentra en su interior, lo que coloquialmente se conoce como “romper aguas”. Es entonces cuando el bebé nos avisa que ya está dispuesto para salir al mundo.

Pero puede suceder que unas semanas antes se produzcan algún tipo de fisuras en esta bolsa, produciéndose ciertas pérdidas que, en algunos casos, son apenas detectables. Saber cuando se trata de líquido amniótico y no orina o flujo, es importante, por ello tendremos que fijarnos en ciertos detalles.

El líquido amniótico es incoloro o blanquecino, a menudo tiene algunas partículas flotando como de color blanco o, incluso, algunas pintas de sangre. También es menos espeso que el flujo. Si tienes algún tipo de duda, ya que te notas mojada, puedes ponerte un pañito o compresa, mucho mejor si es de color oscuro y seguir algunas pautas.

  • Haz pis para que la vejiga quede totalmente vacía.
  • Da un pequeño paseo y tose varias veces para forzar la salida del líquido, si fuera este el caso.

Si la bolsa amniótica tiene alguna fisura verás como tienes una mancha, más o menos grande, en el pañito. Si no existe la pérdida, el paño estará seco o con resto de flujo que se distingue por ser más espeso y viscoso. En el caso en el que sepamos seguro que es rotura de la bolsa debemos acudir de inmediato al hospital, mucho más si el líquido presenta un tono oscuro o con restos de sangre.

Vía | Ser Padres
Foto | Baby Affinity

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