14 noviembre 2017 Embarazo, Salud

el perclorato en el embarazo

A lo largo de los nueve meses que dura un embarazo, son muchos los agentes externos que pueden influir en la formación y desarrollo del bebé. Cada día son más los estudios e investigaciones que se centran en este tema, sobre todo para determinar distintos problemas de salud que se presentan en los recién nacidos, sin motivo aparente, y cuyo origen es un misterio.

Y precisamente centrándose en ello, se ha realizado un estudio, presentado en la conferencia de la Sociedad de Endocrinología en Harrogate, Inglaterra, en el que se ha encontrado una relación entre el uso del perclorato, un contaminante ambiental común, y su efecto negativo en el desarrollo cerebral del feto.

El perclorato se encuentra en la leche, el agua y en los fertilizantes

El perclorato es una sustancia química que, por regla general, se encuentra en el propio ambiente, sin embargo también se hace presente en el agua, en la leche o en los distintos productos químicos que, de forma cotidiana, utilizamos en nuestro hogar, además de en los fertilizantes o los airbags. Generalmente se encuentra en pequeñas dosis, por lo que su exposición no suele ser peligrosa. Sin embargo, si una embarazada se expone a ellos en dosis elevadas, puede tener un efecto negativo en el desarrollo neuronal de su bebé.

La presencia de perclorato en nuestro organismo, hace que se reduzca la absorción de yodo desde la sangre hacia el tiroides, precisamente el yodo es totalmente necesario para producir la hormona tiroidea T4, siendo ésta esencial para el desarrollo del cerebro del bebé. Al no funcionar esta hormona como debiera, es cuando vienen los problemas neuronales del feto.

cerebro del bebé

Mayor presencia de perclorato, nivel más bajo de la hormona tiroidea

Para llegar a estas conclusiones, los científicos tomaron como muestra a un numeroso grupo de mujeres embarazadas sin ningún problema de salud, y se les midieron los niveles de perclorato en las muestras de orina, así como los niveles de la hormona tiroidea en muestras de sangre. Encontrando que aquellas que tenían nivel más alto de perclorato, también tenían un nivel más bajo de la hormona tiroidea.

Aunque los expertos afirman que todavía se necesitan más estudios para poder confirmar esta investigación, es cierto que el perclorato está presente en nuestra vida cotidiana teniendo efectos adversos en nuestra salud, mucho más en grupos de población tan vulnerables como son las embarazadas. Es por ello que piden que, desde las entidades sanitarias, se vigilen los niveles de este contaminante intentando reducirlos al mínimo.

Vía | Redacción Médica
Fotos | Embarazo actual y Webconsultas

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