1 septiembre 2009 Noticias, Opinión, Parto

El parto en casa, una nueva tendencia no exenta de polémica
Un estudio de la Universidad British Columbia y publicado en la revista de la Asociación Médica Canadiense, refleja que la seguridad del parto en casa es similar a la del parto hospitalario. Hay que tener en cuenta que se refieren a partos sin complicaciones previas detectadas. Los autores reconocen que el estudio tiene importantes limitaciones y se añade en un comentario al mismo que pese a que la investigación aporta datos significativos, se necesitan investigaciones más controladas y exhaustivas sobre el tema antes de sacar una conclusión definitiva sobre la seguridad de estos alumbramientos.

Los Colegios Médicos no se ponen de acuerdo sobre esta práctica, mientras que el Británico la apoya, las Asociaciones de especialistas estadounidenses o australianos la desaconsejan. En España la Sociedad Española de Ginecólogos y Obstetras no fomenta esta práctica aunque entre sus asociados hay médicos que sí lo hacen. En la Asociación de Matronas de Madrid tampoco hay unanimidad sobre este asunto, aunque hay especialistas que optan por el parto en casa.

María Jesús Cancelo, ginecóloga del Hospital Universitario de Guadalajara considera que el alumbramiento en casa no es una buena opción “porque no se dan las condiciones óptimas para atender complicaciones que pueden surgir y que necesitan una acción inmediata”. Se refiere a sufrimiento fetal agudo, desprendimiento de placenta y otras complicaciones que se dan en el momento del parto y no se pueden prevenir. Añade que “Deben atenderse los partos sin intervenciones innecesarias, respetando el proceso natural, pero en lugares donde la atención de complicaciones sea posible”.

Como madre lo tengo claro, si los partos salieron de las casas fue por garantizar una mejor atención a la madre y el recién nacido, además de por higiene. Yo quiero dar a luz de la manera más natural posible, por supuesto con una matrona, pero también con un ginecólogo y sus 12 años de preparación cerca. Quiero que un pediatra controle a mi bebé nada más nacer, que no tenga que viajar en una ambulancia en uno de los momentos más delicados de su vida. También soy egoista y quiero despreocuparme de todo excepto del niño, al menos las primeras 24 horas y quiero al padre a mi lado y tan desocupado como yo.

Será que mi parto con cesárea de urgencias incluída, enema y rasurado, no me provocó ningún trauma. Será que un monitor detectó la ausencia de latido y estoy infinitamente agradecida a la matrona que lo identificó como sufrimiento fetal agudo y que en menos de 10 minutos dispuso de un quirófano, un ginecólogo, un anestesista y un pediatra que le ayudaron a traer a mi niña al mundo. Será que en esos momentos nada me importaba excepto la salud de mi nasciturus, hoy una sana niña de tres años. Sea por lo que sea si tengo otro bebé mi intención será que nazca en un hospital aunque para ello tenga que estar tumbada en una incómoda camilla, con unas sábanas que me dan alergia, con una episiotomía, rasurado y enema casi seguros o rodeada de un montón de gente y aparatos.

Las mamás que dan a luz en casa cuentan maravillas, ninguna cuenta una mala experiencia, pero a mí no me convence.

Vía | El Mundo
Más información | El parto es nuestro
Foto | Ephesus

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  1. Bitacoras.com 1 septiembre 2009

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