6 mayo 2012 Opinión

papá, también para el rato de ocio
“Si te portas mal, se lo diré a tu padre”, “No puedo ir a recogerlo al colegio. Tengo mucho trabajo”, “El fin de semana es sagrado. No quiero que me molesten”. Segunda parte de las frases que pasan del tópico al aburrimiento y que no son sólo excusas, sino la creación de una mala imagen hacia el niño.

El caso de los castigos es tan antiguo como el mundo. Siempre se ha asociado a la imagen de duro, de ogro, o como queramos llamarlo, a la figura paterna. Impone más por ser hombre pero no es justo volcar toda la responsabilidad de la conducta del niño en el padre. Creamos un compromiso que depende exclusivamente de él, cuando los dos están capacitados para llevarlo a cabo. En cada momento debe de actuar cada uno de manera independiente y conjuntamente en estar de acuerdo en la decisión tomada.

El trabajo siempre ha sido una buena excusa para no acudir a recoger al niño en el colegio. Algunos creen que es labor de mujer de manera directa. Otros, realmente, están muy ocupados. Piensan que su labor como cabeza de familia está en otro sitio, pero también es necesaria ahí, en esa parcela. Hay que estar al tanto de todo. Pero, desde el respeto, también les digo a las madres que hay que ser comprensivas. El padre tiene la obligación, no sólo por el exterior sino también en su mente, que tiene que dar a su hijo la mejor vida posible. Y eso es trabajando. Tanto padre como madre tienen la obligación de diversificar estas opciones. Un día acude el padre, otro la madre, y al otro los dos. Es fácil si se planifica en condiciones.

Si hay algo que me desagrada son los vacilones públicos. Una vez escuché unas palabras que me llegaron al alma. “Los niños están bien vestidos, bien comidos y bien educados. Que no me molesten el fin de semana”. Sólo pude reprimir las palabras que me hubiera gustado contestar. Lo único que queda es que, si no nos gustan, que nos los descambien en el Corte Inglés. Papis, seamos serios. Que el fin de semana es para descansar, de diez, pero nuestro hijo necesita que le digamos como, cuando y porque en sus primeros años. Siempre hay un hueco para el descanso.

De lo que no cabe la menor duda es que tanto papá como mamá tienen que estar ahí, dando indicaciones, dejándose ver ante el niño para que este sienta que los tiene para todo. Que son su faro y su guía. ¿O qué preferimos, que se enfrenten al mundo con una base o que cojan del propio mundo lo primero que llegue? Interesante elección.

Foto | sxc-alphao

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  1. Bitacoras.com 6 mayo 2012

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