
Nos vamos de viaje con niños y en el coche. Hacemos un recuento para que nada se nos olvide y llevar a mano todo aquello que nos pueda hacer falta durante el trayecto: pañales, el agua, su comida y, además, sus juguetes. No importa el tiempo que dure el viaje, hay niños que ya se ponen en nerviosos nada más abrir la puerta de automóvil, para otros resulta una experiencia gratificante llena de aventura y sensaciones nuevas por conocer, pero sea como sea, hay que tener a mano objetos y recursos que nos sirvan para mantenerlo entretenido.
El coche se convierte, entonces, en un improvisado salón de juegos. Por eso, lo mejor es buscarse las mañas para tenerlo todo, más o menos organizado. Y esta es la función que cumple este organizador infantil para el coche. Esto nos servirá a nosotros para mantener la calma ofreciéndole aquellos que nos pida: su osito preferido, el cuento de caperucita o el sonajero azul sin tener que andar rebuscando por las maletas o por entre la tapicería del coche.








