21 agosto 2017 Consejos

Cuál es la mejor opción

Una segunda entrada en la que hablaremos acerca de las diferencias de los orinales y de los reductores para WC, en esta oportunidad te contaremos cuál opción consideramos la mejor basándonos en diferentes aspectos.

Muchos pediatras aconsejan que la mejor alternativa sería comenzar a usar un orinal, pero lo cierto que la alternativa que se escoja dependerá de cada niño en particular. Solo bastará observar los comportamientos del niño para poder ver cuál es la mejor opción, juntos descubrirán qué método funciona mejor.

Comenzar a quitarle el pañal

Los adultos deberemos empezar a observar lo qué sucede cuando queremos comenzar a quitarle el pañal al bebé. Sin importar en qué nivel del proceso se encuentre el pequeño todos podrán tomar conductas diferentes. Recordemos que no existe una edad exacta para quitarle su pañal, pero aproximadamente es una etapa que empezará entre los dos y los tres años de edad.

En muchos casos se comenzará usando un orinal para pasar después al reducto.

En esa etapa de su vida ya tendrán el desarrollo suficiente como para ir dejando el pañal y comenzar a usar tanto un orinal como un reductor de WC. Algunos pequeños se les quita antes de esa edad, pero son la minoría de los casos, otros tardan más tiempo.

Lo ideal sería hacerlo antes de llegar a los tres años para evitar encontrarse con el comienzo del colegio o su escolarización, en el caso de que no esté preparado se volvería un engorro. Recordemos que no en todos los colegios tienen personal que se encargue de cambiar a los pequeños.

Para comenzar a enseñarle al niño a hacer su pipí y popo deberás, primero, adquirir un orinal o un reductor para la taza de los adultos (reductor WC), en esta segundo caso además te aconsejamos adquirir un peldaño elevador para niños.

En muchos casos se comenzará usando un orinal para pasar después al reductor, pero en ninguno de los dos casos lo podrá hacer solito. En el caso del reductor de WC no sabrá como sujetarse solito y necesitará ayuda para aprender a sentarse, no caerse.

Con el paso de los días ya estará en condiciones de saber emplear los peldaños elevadores, apoyar bien sus piernas y, además, podrá usar este complemento para llegar al lavabo para higienizarse sus manitas y sus dientes sin que terminen empapados.

Dentro de los orinales existen diferentes modelos entre los que se pueden elegir. Está el típico orinal de toda la vida, confeccionado en plástico, no cuenta con accesorios extras, simplemente será para sentarse. Algunos modelos tienen en hueco más grande que otros, los de mayor tamaño con más cómodos y, los de hueco más pequeño tienden a pegarse en sus nalgas generando accidentes poco agradables.

La mayoría de los modelos vienen con una elevación en la parte delantera, está pensada para cuando los niños hacen pipí no tiren todo afuera, en el caso de las niñas pueden adquirir un orinal sin este detalle.

Otros modelos son los que pueden sacarse la parte donde hacen las necesidades afuera, son como una especie de casco, esta parte se quita, se vacía y lava.

Además, encontrarás otros modelos más originales, con diseños que podrán ser muy atractivos para los niños. La elección dependerá de lo que busque cada familia.

Vía | Cosas de hoy webnode
Foto | Pixabay – Greyereyes

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