15 febrero 2010 Lactancia, Opinión, Parto

No deberíamos idealizar la cesárea y el biberón
Este artículo es más para mí misma porque soy la primera que debe usar la razón en estos temas. No me puse de parto, mi hija nació por cesárea de urgencia y a los dos días estábamos en casa. Se negó, aunque algunos no lo crean, a tomar el pecho. Lo intenté pero era algo tan obvio que decidimos pronto darle biberón. Comía estupendamente y es una niña sana, feliz y por cierto muy apegada a sus padres. Luché con el sacaleches con tanto ahínco que necesité infiltraciones en ambas muñecas. Finalmente desistí y disfruté de mi hija. La cesárea no me ha causado ni el más mínimo problema, si no hubiera sido por el papi se me hubieran olvidado la mitad de las curas, no sentía ni la más mínima molestia. Tres años después no se nota practicamente nada.

El parto, como a casi todas me daba pánico, el dolor, el tiempo, la episiotomía y no tener fuerzas suficientes. La lactancia no me dió más que estrés y desesperación. Por tanto no es raro que caiga en la tentación de desear lo mismo en la próxima ocasión. Como yo hay muchas madres, cada una con su historia y algunas nos lo han contado en este blog. Pero tenemos que usar la cabeza, ni la cesárea ni el biberón, en mi opinión, deberían ser la primera opción.

La cesárea es una operación y como tal tiene sus riesgos. No todas salen bien, no siempre vuelves a casa tan pronto, no siempre puedes tener a tu bebé contigo inmedatamente, a veces terminan con una histerectomía… El cuerpo está preparado para tener un parto vaginal y segrega hormonas que te dan fuerza y que te ayudan a olvidar los malos momentos. Después de una cesárea todo tarda más en funcionar, la leche tarda en subir, el peso no se pierde igual y te han cortado unos músculos que no tendrían que haber intervenido. Es más fácil pensar que nos ponemos en manos expertas, y muchas madres que han pasado por las dos situaciones dicen preferir la cesárea, pero sólo porque fue bien y no tuvieron complicaciones.

Sigo en un segundo artículo para que no resulte excesivamente largo.

Foto | Petite geeks

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