18 mayo 2012 Educación, Padres y madres

Afecto hacia el nino
La mayoría de las veces que escuchamos o vemos alguna noticia sobre un niño superdotado, siempre nos planteamos si será positivo o negativo para su vida, que se la cambia por completo, que ya deja de ser una persona normal. Pero, ¿qué pasa con su familia? ¿Acaso ellos no sufren esas variaciones en la vida del niño

Teniendo en cuenta que se puede descubrir, antes de cumplir 1 año, si el niño posee estas características superlativas o no, desde ese momento los padres empiezan a tomar una postura que, inicialmente, puede ser muy optimista pero que, con el paso del tiempo, se puede convertir en algo más preocupante si no se adoptan, desde el primer año, las medidas necesarias.

Medidas como aceptar al niño tal y como es, sin diferenciarlo ni compararlo con los demás, intentando aprender como es en realidad. Medidas como no coartar su mentalidad creadora sino ayudarle a expandirla. Medidas como motivarles de cara a explotar sus características sin ejercer demasiada presión sobre ellos. Medidas como ser participes de lo que hagan, haciéndoles ver lo maravilloso de ello.

Medidas como relacionarlo con el mundo como una persona normal, animándole a alternar con niños de su edad en su entorno social habitual. Medidas como, simple y llanamente, que sea uno más en casa, nada de distinciones. Es igual que cualquiera de los que habitan con él.

Aunque pueda sonar a problema, no se equivoquen. El niño superdotado posee un don que ya querrían, probablemente, el resto de los mortales. Lo único que sucede es que ese don, le hace ser especial y, como tal, hay que tener especial cuidado para que su desarrollo se produzca con normalidad y no tenga que sufrir a mayor edad ningún tipo de desprecio social. Para eso está la familia.

Vía | Psicoglobalia
Fotos | sxc-kevinrohr

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  1. Bitacoras.com 18 mayo 2012

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