15 agosto 2016 Noticias

Gabriela, Fabio y Valentina

Dentro de la fatal vorágine de malas noticias en las que, día a día, nos vemos envueltos, da alegría saber que existen otras que nos demuestran que los milagros y la fortaleza del ser humano sigue manteniendo nuestra atención alerta y la esperanza intacta. Que “el amor todo lo puede” deja de ser una ornamental frase poética, para, en estos casos, convertirse en toda una realidad.

Hoy hemos conocido el caso de Valentina, una niña que ha nacido de la unión, y el incondicional amor, de unos padres un tanto especiales. Su mamá, Gabriela, tiene Síndrome de Down, y su padre, Fabio, un retraso mental causado por un accidente al poco de nacer. De la unión de ambos nació hace ocho años Valentina, que contra toda previsión, no posee ningún tipo de discapacidad y que ha resultado estar totalmente “sana”.

Sólo 50 casos en todo el mundo

Aunque tener Síndrome de Down no es un impedimento para ser madre, es cierto que las probabilidades de tener un niño sin esta herencia es muy complicado. No en vano, sólo que se hayan reconocido en todo el mundo, existen 50 casos. De ellos, en España ninguno, la mayoría se encuentran localizados en Estados Unidos y Latinoamérica.

Según los expertos, los varones con Síndrome de Down suelen ser estériles, por lo que dejar descendencia es más que complicado. En las chicas, los casos de embarazo se reducen al 50 por ciento, y aunque todo depende de las características genéticas de cada mujer en particular, la posibilidad de dejar en herencia el Síndrome de Down está sobre el 50 por ciento.

Si a ello sumamos que el padre también presenta un problema mental, entonces podemos hablar de un verdadero milagro, un milagro con ocho años de vida y llamado Valentina.

Boda de Gabriela y Fabio

Una hermosa historia de amor

Aunque Gabriela se crió bajo las extrañas miradas de sus vecinos, que no entendían su aspecto diferente, ella saltó todas las barreras posibles, practica ballet, desde bien niña, y es cinturón marrón en judo. En la Asociación de Padres y Amigos de Niños Excepcionales, de Brasil, conoció a Fabio, un chico que al poco de nacer sufrió un accidente cerebrovascular y que le dejó secuelas irreversibles en su desarrollo mental.

Tras algunas idas y venidas, la pareja descubrió un día que la barriga de Gabriela no era fruto de la excesiva voracidad con la que devoraba cualquier tipo de comida, aquella barriga le había dado una patada. Es así como, tanto la familia como ellos mismos, descubrieron que estaba embarazada de seis meses.

Una lucha férrea con la justicia brasileña

Valentina nació antes de lo previsto pero con la infinita sorpresa de no presentar ninguna discapacidad. La sorpresa vino después cuando a Fabio, su padre, la justicia brasileña le impidió presentarla como su hija, ya que, según las altas instancias, “no tenía el raciocinio suficiente para ejercer como padre”. Tras una férrea lucha, por fin consiguieron que la justicia cambiara su dictamen.

Cuando Valentina tenía apenas un año, consiguieron casarse, siendo la pequeña testigo principal de esa unión que, hasta el día de hoy, y ya han pasado ocho años, continúa llena de armonía, dando ejemplo que, efectivamente, el amor obra milagros.

Vía | Ok diario
Fotos | Debate

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