11 abril 2012 Noticias, Opinión

Un hospital del SAS amenaza a unos padres para que quiten una denuncia
Supongo que no soy la única a la que le cuesta aceptar que ciertas cosas ocurran aún en España. Me parece inconcebible aunque por supuesto me lo creo, que se robaran bebés en los años 80. De otras épocas, aquellas de señores y sirvientes, de honras y deshonras, se puede esperar. Pero, en los 80 presumíamos de modernos. Hoy leo en El Mundo que un matrimonio recibió amenazas del SAS, el Sistema Andaluz de Salud, para que quitaran una denuncia por mala praxis y de nuevo siento que esto no puede estar pasando en la España de hoy día.

La historia es terrible. Una mujer fue a dar a luz en el hospital Clínico Puerto Real tras un embarazo normal, “en el que en todo el momento el bebé estaba sano”, según la propia mamá. Una hora antes de nacer el bebé, quitaron los monitores a la madre pese a estar indicando sufrimiento fetal. El bebé nació con claros síntomas de asfixia, con la piel azulada y prácticamente muerto.

Tras pasar 396 días en la UCI pediátrica y un mes en su casa, el bebé falleció. Pero, por si fuera poco se destruyeron pruebas y el pediatra llegó tarde pese a que la madre es epiléptica y por tanto el parto era de riesgo. Lógicamente sus padres denunciaron al SAS. El Juzgado número 8 de lo Contencioso Administrativo de Sevilla ha dictado sentencia y considera probado que existió mala praxis en la atención al parto de la madre, lo que provocó el sufrimiento fetal del bebé y las consecuentes lesiones que le llevaron a la muerte más de un año después”. Los padres deben ser indemnizados con 148.161 euros.

Pero esto no es todo. Mientras vivía el bebé, los padres recibieron la visita de una asistente social que dijo tener una denuncia contra la madre por no ser apta para cuidar del bebé. El motivo alegado era “problemas psicológicos y no poder atender al niño por la epilepsia”. La propia asistente tras pedir perdón, reconoció que estaba recibiendo presiones por parte del hospital para encontrar pruebas falsas con las que asustarme y retirar la demanda”.

La primera parte de la historia es lamentable, pero malas personas y malos profesionales los hay en todos sitios. Pero la segunda es simplemente increíble, propia de mafiosos, de tiempos en que los poderosos podían campar a sus anchas. ¿Cómo es posible que se pueda amenazar desde un centro hospitalario y además público?, ¿cómo puede haber alguien que ordene ir contra una madre que tiene un bebé muriéndose en brazos? Espero que actúe la fiscalía, que se meta en la cárcel al médico o directivo que ordenó la actuación de la asistente social y que nadie permita que le hagan esto sin denunciarlo.

Por cierto, muy pocos casos de epilepsia justificarían una intervención de los servicios sociales. No es una enfermedad invalidante para la mayoría de los pacientes.

Vía | El Mundo
Foto | Puerto Real Web

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  1. Bitacoras.com 12 abril 2012

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