20 abril 2012 Consejos, Noticias, Recién Nacido

Hey que emplear el método de las cinco eses

El momento de las vacunas puede resultar igual de desagradable para los bebés como para los padres. El llanto y gemidos de nuestros pequeños acongojan a todas las madres que tan sensibles al llanto estamos siempre. Seguramente el bebé dejará de llorar a los pocos minutos y el sofoco no le dure demasiado, pero aún así podemos hacerle más llevadero este trance llevando a la práctica algunos consejos.

En otros países tienen costumbre de ofrecer a los bebés agua azucarada para calmarles, como ya hemos comentado en otras ocasiones. Ofrecerles el chupete también les alivia, pero lo que realmente funciona según un estudio son las caricias, los abrazos y los susurros tranquilizadores. En el estudio se puso en práctica el método de las “cinco eses” popularizado por el pediatra Harvey Karp en su libro “The Happiest Baby on the Block” (El bebé más feliz del bloque).

El método de las cinco eses traducido del inglés sería: envolver al bebé, colocarlo de lado o boca abajo mientras se le abraza, susurrarle, arrullarle y ponerle el chupete. En el estudio se observaron los comportamientos de 234 bebés de entre dos y cuatro meses. Se dividieron en cuatro grupos. A los del primer grupo se les ofreció un poco de agua antes de la vacuna y después se les entregó a los padres para tranquilizarlos. En el segundo grupo recibieron agua azucarada en vez de agua normal y en los dos grupos restantes se les ofreció agua o agua azucarada y el método de las cinco “S” después.

Los resultados tras observar el comportamiento de los bebés demostró que el método de las cinco eses alivió mucho más a los pequeños. Tuvieron menos signos de dolor (menos muecas) y dejaron de llorar antes. El autor ha señalado que el estudio ha servido para confirmar que la comodidad física, los mimos y la voz tranquilizadora de los padres son capaces de aliviar más rápidamente a los bebés. Sin embargo, John W. Harrington también apunta que en el ámbito diario de la pediatría es difícil de llevar a cabo aunque su conocimiento puede servir a los padres para afrontar los llantos y tranquilizar a los pequeños sin recurrir a los chupetes.

Vía | Medlineplus
Foto |Flickr-Jorge Ravines

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