21 octubre 2009 Desarrollo, Educación

La memoria del niño a los tres años

Alrededor de los tres años de edad, y gracias a la relación lenguaje-pensamiento, los niños empiezan a ejercitar la memoria a largo plazo, que les permite recordar pequeños episodios o historias protagonizadas por sí mismos. La memoria está compuesta por dos funciones: identificar (reconocer algo) y reproducir (relacionar el objeto en otro espacio o situación).

Desde el séptimo mes de gestación, se encuentran ya formadas las neuronas responsables de la memoria y se considera que posiblemente los recién nacidos reconocen la voz de su madre, porque la recuerdan, pero con el tiempo, se olvidan los acontecimientos de la primera infancia; la razón, radica en que no se tienen en este momento de la vida los conceptos de espacio y tiempo que permitan establecer relaciones.

En el primer año de vida, los niños realizan cierto tipo de acciones repetitivas (circulares) porque al hacerlas pasa algo que les resulta significativo: tirar un cordel para que suene una campana, empujar un juguete con el pie. Así mismo, los padres los involucran en diferentes rutinas, como la preparación para el baño, para la siesta o la hora de la comida.

A través de las rutinas, los pequeños se hacen muy hábiles identificando cosas que pueden señalar al pronunciar su nombre: la cuchara, el perro, el televisor; pero los sucesos del día les afectan solo en ese momento ya que aún no tienen estructuras narrativas que les permitan contar lo qué pasó.

Este es precisamente el cambio que ocurre alrededor de los tres años, cuando los niños viven situaciones que les afectan y luego pueden recordarlas y contárselas a alguien más: “esto me pasó en el jardín de infantes”, “mamá me dio esto en la cena”, “ese suéter es un regalo de la abuela”. Los sucesos del día se organizan en torno a sí mismos y así es como se elaboran los recuerdos.

Antes de adquirir esta capacidad, los bebés acostumbrados a las rutinas, se sienten cómodos con aquellos patrones que se repiten, pero a partir de este momento, lo que resulta importante es aquello que ha sido diferente, que resalta y por lo tanto merece ser enunciado; posiblemente este evento lo recordará por mucho tiempo, así como ahora en la adultez podemos recordar ciertos acontecimientos “importantes” que nos pasaron de chicos.

Es importante ayudar a los niños a ejercitar la memoria, pidiendo por ejemplo que cuenten lo que han hecho en el día, en el colegio, lo que han visto en la televisión o lo que ha sucedido en un cuento; estos sencillos ejercicios mejorarán las competencias discursivas de los niños, ampliarán su vocabulario y les afianzarán en el lenguaje.

Más información | Mamás y bebés

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Comentarios

2 comentarios
  • CONSUELO

    Después de 11 años tuve una bebé, ahora ella tiene 3 añitos, el tiempo que dedique a mi primer hijo no fue lo necesario para él, busco ahora recompensar ese tiempo con mi niña y la información que buscó es para mejorar y aplicar en ella para su aprendizaje. Gracias por esta información, lo tendré presente.

  • Consuelo, si ya tiene tres años quizá te interese nuestro blog de niños: http://www.elbloginfantil.com
    Gracias por seguirnos, un saludo.

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