10 noviembre 2014 Embarazo, Salud

Obesidad y problemas renales

De sobra es decir que la salud de la madre, así como sus hábitos de vida, inciden directamente en la salud del bebé, no sólo durante sus primeros meses, sino también en la que le queda de por vida, señales y secuelas que, en la mayoría de los casos, le acompañarán para siempre. Y dentro de los problemas que puede presentar la embarazada y resultan especialmente demoledores es el de la obesidad.

Deficiencias cardiovasculares o trastornos como el autismo, son sólo algunas secuelas que quedan impresas, de por vida, en el mapa sanitario de nuestro bebé, al que ahora, además, también debemos añadir una nueva investigación: anomalías congénitas en el riñón y en el tracto urinario.

Este estudio se ha realizado en el Hospital Infantil de Seattle y se presentará en la Semana del Riñón ASN 2014 en Estados Unidos. En él se pone de manifiesto que la obesidad materna, especialmente en el embarazo, aumenta el riesgo de que el bebé pueda padecer anomalías renales, problema que se detecta entre el 20 y 30 por ciento de las anomalías prenatales.

Los casos analizados han sido más de 3.200 en un estudio comparativo entre mamás obesas y otras sin este problema. En total la cifra ha sido casi del 2 por ciento en aquellos casos en las que las madres sufrían sobrepeso, cantidad suficiente como para seguir ahondando en uno de los graves problemas que están provocando demasiados riesgos en la salud, especialmente, cuando se trata de un bebé en formación.

Aunque todavía queda mucho por descubrir, este nuevo hallazgo viene a sumarse a todos aquellos constatados que provoca la obesidad y que, tratándose de un riesgo modificable, habría que empezar a tomar medidas cuanto antes.

Vía | Atención Primaria Salud
Foto | Run run

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