27 octubre 2014 Entretenimiento

manualidad: frankenstein

Ya hemos entrado en la semana más especial. Octubre ya está cerrando sus días y, como todos sabemos, el 31 se celebra una festividad muy divertida. Se trata de Halloween, así que vamos a intentar disfrutarla con los niños de la mejor manera posible. Además de comer los dulces típicos de la época (siempre con moderación) y buscarnos un bonito disfraz, también vamos a fabricarnos algunos adornos que ayuden a que nuestra casa transmita un aspecto de lo más siniestro.

Ya hemos visto como hacer, con materiales muy sencillos y, además, reciclados, un murciélago o un fantasma. Siguiendo esta misma línea, y para completar nuestra colección de seres horrorosos, hoy os presento este simpático Frankenstein.

Los materiales que necesitas los tienes por casa, así que manos a la obra: un tubo de cartón vacío de los del papel higiénico, pinturas y un poquito de plastilina o tapones pequeños.

Lo primero que tenemos que hacer es pintar de verde el tubo dejando un centímetro, más o menos, por la parte superior para pintarle el pelo. En la foto aparece de color cobre, pero si no tenemos ese color podemos hacerlo de otro que nos guste: plata, negro, amarillo, rojo… como siempre decimos: “la imaginación es lo que cuenta”.

Lo dejamos secar y a continuación, en la parte del pelo, hacemos unos cortes para que quede mucho más divertido. Seguidamente vamos a dibujarle unos ojos, una boca y alguna que otra cicatriz, para darle más veracidad a nuestro personaje. A ambos lados de la cabeza le pegaremos unos trocitos de plastilina verde o tapones pequeños, para simular los tornillos que este monstruo llevaba pegados a su cabeza.

Foto | Ser Padres

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