1 marzo 2011 Noticias

Luego de la madre tigresa apareció el padre avestruz

No se si recordaran las publicaciones de la polémica mujer que se autodenominaba como madre tigresa, la señora que muy abiertamente aseguraba castigar a sus hijas cuando ellas no tenían el rendimiento que ella consideraba importante, nos estamos refiriendo a Amy Chua.

Bueno, la historia parece continuar. Yo no se si a ustedes les pasaba que cuando leían el material de ella se preguntaban que lugar ocupaba el padre de las pequeñas en este tema, porque la figura no aparecía claramente en este método de crianza. Ahora el caballero apareció a hablar.

El hombre fue bautizado por los medios como ‘padre avestruz’ (recordando que un avestruz es un animal que esconde su cabeza para no ver las cosas que pasan a su alrededor) y me parece que este apodo le queda justo. En el libro ella lo nombra muy poco y cuando lo hacia lo mostraba como el caso típico en que una mujer necesita ‘revelarse’. Cuando el hombre entendía a su hija cuando ella no tenía interés en convertirse en una concertista de piano, la madre lo desvalorizaba y continuaba con sus fuertes reprimendas hacia la pequeña, llegando hasta quemarle sus muñecas cuando no practicaba lo suficiente.

Otro personaje que entra y sale de la historia es la suegra de la madre tigresa, quien es una psicóloga neoyorquina y tiene grandes discusiones por los métodos empleados de su nuera.

Volviendo al caso del padre avestruz, el señor se llama Jeb Rubenfield y desde hace un tiempo relativamente corto aparece en todos los medios anunciando su nuevo libro, una novela que según los críticos es muy buena. Es un caballero que trabaja en la Universidad de Yale, se graduó en Harvard. Cuando uno ve al alto y rubio caballero no parece entrar en los cánones de un hombre que esconde la cabeza, y más cuando el declara haber crecido en una familia donde el amor y la comprensión eran las bases.

La verdad que es una familia muy particular, si es que el trato resulta ser tal como cuentan, porque para darle aun más interés a la historia, ya muchos piensan que todo esto se trata de una gran estrategia de mercado creada por ellos y que todos nosotros caímos sin darnos cuenta.

Vía | La Nación
Foto | FLickr – Marino Carlos

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