28 febrero 2009 Consejos, Nutrición, Padres y madres, Salud

Leches especiales

La base fundamental de la alimentación de nuestro bebé es la leche. Pero del mismo modo que es un alimento de los más completos, también sucede que es uno de los que más reacciones adversas puede provocar en su ingestión. Si nuestro pequeño padece alguna intolerancia o alergia a algunos de sus componentes, en el mercado existen gran variedad de leches especiales que se adapte a sus necesidades.

En realidad son leches con los mismos componentes nutritivos que la “normal”, salvo que se han modificado ciertos componentes a fin de adaptarse a las necesidades específicas de nuestro bebé. Todas son, relativamente, fáciles de encontrar en el mercado y no debe suponer un coste exagerado que dispare nuestra economía familiar. De todos modos, nunca hay que olvidar que, la alimentación de nuestro bebé debe estar, siempre, regulada por el pediatra.

Algunas de estas leches especiales son:

Leches Hipoalergénicas (HA) : es para aquellos casos donde el pequeño muestra intolerancia o alergia a las proteínas de la leche de vaca. En este caso las proteínas han sido tratadas especialmente para que no se produzcan vómitos o diarreas.
Leches con proteínas de soja : del mismo modo es cuando el bebé presenta una intolerancia a la leche de vaca o, en otros casos, los padres son vegetarianos y no quieren que su hijo tome proteínas animales.
Leches antirregurgitación (AR) : a la fórmula de la leche se le ha añadido almidón cocido para que se haga más espesa y ayuda a evitar las regurgitaciones del bebé.
Leches antiestreñimiento (AE) : a la leche se le añaden algunos componentes para que el intestino del bebé absorba mejor el calcio y las grasas, favoreciendo el tránsito intestinal.
Leches anticólico (AC) : es baja en lactosa y se le ha añadido una serie de proteínas que evitan la acumulación de gases y ayudan a la maduración del sistema digestivo. Algunas prácticas caseras, a la hora de preparar el biberón, también nos pueden ayudar para que nuestro bebé no haga un acopio excesivo de los molestos, gases.
Leches sin lactosa : es para aquellos casos en los que el niño sufre una deficiencia de la enzima lactasa que puede ser por origen genético o por una enfermedad puntual, como la gastroenteritis. En estas leches la lactosa es sustituida por otro hidrato de carbono.

Vía I ser padres

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