24 octubre 2013 Nutrición

Leches crecimiento y beneficios
Según la OCU (Organización de consumidores y usuarios), las leches de crecimiento, que aparecen en el mercado como altamente beneficiosas y necesarias para los niños una vez ha llegado el destete o se ha abandonado la leche de fórmula de la farmacia, no lo son tanto como intentan contarnos. Al parecer se trata de un mero formulismo de marketing que nuestro bebé no necesita y que, además, nos va a proporcionar un buen ahorro en la cesta de la compra.

Es aproximadamente al año cuando nuestro pequeño ya está listo para tomar la leche de vaca y, además, ya tiene una dieta variada en la que se incluyen frutas, verduras, cereales, carnes y pescados, por lo que si lo estamos alimentando bien, no necesita de un suplemento vitamínico, que es lo que nos ofrece este tipo de productos. Pero la OCU ha ido más allá y ha analizado distintas marcas de estos productos que suelen venderse en supermercados y parafarmacias.

El resultado global de estos análisis es que, estas leches de continuación, contienen más azúcar, menos proteínas, menos calcio y, además, son muy caras. El único azúcar natural que contiene la leche es la lactosa, sin embargo en la mayoría de leches de continuación que se han analizado, les añaden otro tipo de sustancias como sacarosa, fructosa, jarabe de glucosa o miel, además en muchas de ellas se le suele aromatizar con distintos aromas, especialmente de vainilla. Esto supone un aumento de las calorías innecesarias en cada toma de leche.

Aunque el tipo de grasas que contienen son más del estilo que contiene la leche materna (ácidos grasos esenciales), estos ya se encuentran en otros alimentos como el aceite de oliva, los pescados o los cereales, por ejemplo. En cuanto al calcio, contiene menos que la leche de vaca y el aporto de vitaminas, si el niño lleva una dieta equilibrada, ya las encuentra en todos los alimentos.

Otra razón de peso, especialmente para los tiempos que corren, es el coste. El precio medio de un litro de leche entera es de unos 0.70 euros, mientras que el de este tipo de leches es de 1.60 euros a 2.20 euros. En el caso de las más baratas, darle a un niño este tipo de leches entre los 12 meses y los 3 años, supone un coste adicional de unos 600 euros al año, cifra que subiría a los 1.400 euros al año en el caso de las más caras.

Actualización (1/11/2013). Según la empresa Puleva, que no está de acuerdo con el informe realizado por la OCU, y en base al estudio científico sobre requerimientos nutricionales en niños de corta edad elaborado y difundido por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria en octubre de 2013, un buen número de niños europeos está carente de algunos de los nutrientes fundamentales durante su desarrollo, por lo que este tipo de lácteos son una buena ayuda para satisfacer esas necesidades.

Vía | ABC
Foto | Pequebebés

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  1. Bitacoras.com 25 octubre 2013

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