20 octubre 2016 Nutrición

guardar leche biberon

Es evidente que el mejor alimento para nuestro bebé, nada más nacer, es la leche materna. Pero resulta que en algunos casos es imposible. Es entonces cuando recurrimos a la leche de fórmula especial para los recién nacidos y cuyos componentes intentan parecerse, en lo más posible, a la materna. Siempre asesorados por nuestro pediatra, que será el que mejor nos guíe a través del cuidado de nuestro bebé, los biberones se convierten en el alimento ideal para nuestro peque durante sus primeros meses.

La preparación es bien sencilla. Siempre tenemos que seguir las pautas que nos marque el fabricante y no excedernos en las dosis recomendadas pero ¿qué sucede cuando nuestro bebé se deja parte del biberón ¿podemos guardarlo para más adelante? Según los expertos, nunca debemos guardar los restos de la leche preparada en el biberón.

A veces sucede que le preparas el biberón a tu bebé porque ya se acerca la hora de su toma y pronto te lo estará reclamando. No pasa nada si te adelantas un rato, aunque tu peque al principio casi parece un reloj, lo cierto es que no siempre es tan exacto como creemos. Pero es importante no hacerlo con demasiada antelación. Este es el caso, por ejemplo, de las tomas nocturnas. Por muy práctico que nos resulte dejarlo preparado antes de ir a dormir, y colocarlo en el calientabiberones para que se mantenga a buena temperatura, no es la mejor opción.

De igual modo sucede con los restos sobrantes del biberón que ha tomado. Al igual que nosotros, no siempre tiene la misma hambre y puede que las cantidades varíen en función del apetito que tenga en ese momento. La leche que haya sobrado hay que tirarla. Piensa que puede haberse mezclado con algunos microbios y este líquido es muy propenso a contaminarse fácilmente.

El agua que vayamos a emplear, siempre hay que hervirla, incluso aunque sea embotellada, así se destruyen las posibles bacterias que contenga la leche en polvo. Tampoco es convenientes que se hierva más de un minuto ya que se concentrarían los minerales contenidos en el agua, creando algún problema en el bebé.

Cuando salgas de paseo, es mejor que lleves un termo con el agua calentita y un dosificador con la leche en polvo. No te lleves el biberón ya hecho, mejor lo preparas en el momento en el que lo reclame tu pequeñín.

Vía | Ser Padres
Foto | Pixabay – Manuel Pacheco

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