10 noviembre 2011 Noticias, Salud

La mutilación puede causar daños irreparables

Esta semana se ha juzgado por primera vez en España a unos padres gambianos por practicarle a su hija la ablación en territorio español. Normalmente los casos de ablación no llegan a los juzgados porque los padres pueden demostrar que la práctica se realizó en los países de origen donde desafortunadamente es habitual y no está perseguida.

En este caso, los padres no pueden demostrar que se le realizó en Gambia aunque insisten en que la niña fue mutilada nada más nacer y antes de viajar a España. En este punto es donde llega la polémica ya que la niña fue examinada en la revisión de los seis meses y no se le detectó ningún problema en los genitales. Sin embargo, en la revisión de los doce meses la pediatra sí que detectó la anomalía.

Lo verdaderamente triste es que todavía haya niñas que tengan que pasar por este trance tan peligroso por una simple cuestión de tradición, cultura o religión. Según los datos de UNICEF 70 millones de niñas y mujeres han sido sometidas a la ablación en África. Lamentablemente, debido a la inmigración, cada vez se ven más casos en Europa, Australia, Canadá y Estados Unidos. Es por esto que cada vez se persigue más la práctica de la ablación, sobre todo desde que se firmó un Convenio europeo para la lucha contra la violencia doméstica y hacia la mujer.

Toda lucha es poca si se trata de erradicar este tipo de creencias o tradiciones. Siempre he respetado las ideologías ajenas pero la mutilación del clítoris es una práctica sin sentido que puede acarrear varios problemas serios. Produce daños irreparables e incluso puede causar la muerte. A largo plazo es causa de infertilidad, infecciones crónicas, relaciones sexuales dolorosas y puede causar complicaciones en el embarazo y el parto.

Vía | 20minutos
Foto | Flickr-Stevendamron

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