29 abril 2017 Noticias, Salud

utero artificial para prematuros

El mundo de la ciencia es realmente sorprendente. No hay día que no nos encontremos con algún hallazgo, casi milagroso, dentro del mundo de la salud y la supervivencia humana. Lo que hace sólo unas décadas nos pudiera parecer un imposible, en la actualidad se ha convertido en una realidad donde las posibilidades son, casi, infinitas.

Este es el caso del último invento con el que nos hemos topado y que puede abrir una puerta de esperanza para aquellos bebés que nacen de forma prematura. Se trata de un útero artificial en el que el bebé podría completar su crecimiento, especialmente la maduración de todos sus órganos.

Sólo un 50 por ciento de los bebés muy prematuros logran sobrevivir

Han sido un grupo de investigadores del Hospital Pediátrico de Filadelfia, en Estados Unidos, los que han dado con la clave para crear este revolucionario dispositivo que hace las funciones de útero, fuera del propio materno. Es así como los bebés nacidos de forma muy prematura (aquellos que lo hacen en la semana 22 o 23), podrán seguir completando su ciclo madurativo, del mismo modo que si estuviera, todavía, en el vientre de mamá.

En los últimos tiempos, y gracias a los avances científicos, los bebés que nacen de forma muy prematura (entre la semana 22 y 23 de gestación), pueden seguir adelante con extremados cuidados. De todos modos, y debido a que sus órganos todavía no están maduros totalmente, suelen quedarles secuelas que les acompañarán el resto de sus vidas. Especialmente los pulmones o el cerebro son los que más tiempo tardan en madurar, por lo tanto son los más afectados. Además, la supervivencia de estos bebés se limita al 50 por ciento de los casos.

utero artificial (1)

Primero ovejas, después humanos

Estos científicos se han centrado en ello para crear un sistema artificial, a modo de útero materno, en el que el bebé pueda seguir desarrollándose hasta cumplir la semana 38, que es cuando su desarrollo está completo. Para poder probarlo han utilizado a ovejas prematuras con una maduración similar a la de un bebé prematuro de 23 semanas de gestación.

Las ovejas fueron introducidas en estas bolsas de plástico que estaban conectadas a una máquina que oxigenaba su sangre. Esos sacos estaban llenos de líquido amniótico por lo que su funcionamiento era igual que el del útero de la madre. Allí estuvieron, en observación, durante cuatro semanas hasta que lograron su desarrollo completo. Durante ese periodo pudieron comprobar como se movían, tragaban o abrían los ojos, igual que lo hacen mientras están en el vientre de mamá.

El siguiente paso es desarrollarlo para los seres humanos. El primer objetivo es cambiar el diseño y adaptarlo a uno más adecuado y con una estética parecida a la incubadora tradicional, sobre todo, y tal y como comentan los científicos: “para no alarmar a los padres”. Según sus cálculos, podría estar listo para dentro de diez años.

Vía | What’s new
Fotos | Youtube

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