7 enero 2017 Embarazo

La importancia de conciliar el sueño

El embarazo nos trae muchas alegrías pero también muchos cambios en el organismo. Es normal que durante la etapa de gestación el insomnio se incremente notablemente. Hoy te brindaremos algunos consejos para que puedas descansar bien y que conozcas los motivos que generan ese sueño durante todo el día.

A medida que el embarazo avanza el cansancio va cambiando y las horas de sueño también. Durante los primeros meses, como consecuencia de los cambios hormonales, es normal que te sientas cansada todo el día. Al llegar al segundo trimestre el sueño parece volver a la normalidad y al llegar a los últimos meses aparecen nuevamente los trastornos de sueño y un insomnio que provoca que no siempre se pueda dormir bien ni descansar lo suficiente.

Soluciones para dormir bien

A continuación te brindaremos algunas pautas para que puedas descansar como lo necesitas a lo largo del embarazo.

Lo primero que debes hacer es intentar relajarte, en ocasiones los problemas de sueño se vinculan con la ansiedad y van aumentando a medida que se acerca el nacimiento del bebé. En estos casos no debes dudar en preguntarle a tu médico acerca de que puedes hacer. Nunca te automediques ni tomes remedios caseros.

Es normal que durante la etapa de gestación el insomnio se incremente notablemente.

Si los nervios y el insomnio son provocados por el acercamiento del parto podrás tomar también un curso en el que se pongan en práctica distintas técnicas para aprender a escuchar a tu cuerpo y sus necesidades.

Otra buena opción es practicar algún deporte recomendado por un profesional, puede ser yoga. Esta disciplina además de todos sus beneficios permitirá que te relajes.

Cuando te acerques a los últimos meses de embarazo la postura para dormir debe ser tenida en cuenta para facilitar la oxigenación del pequeño y para conseguir la mejor comodidad posible. Los expertos aseguran que la mejor posición es descansar tumbada sobre el costado izquierdo, al tener un vientre grande esta postura será cómoda, así no ejercerás presión sobre la vena cava que se encuentra a la derecha del útero.

Tus cenas deberán ser ligeras, fáciles de digerir. Es fundamental evitar los alimentos con alto contenido en grasa, las frituras y los alimentos pesados. Trata de cenar al menos dos horas antes de irte a dormir así la digestión será más fácil.

Después de las 17 / 18 horas no tomes más bebidas excitantes como lo pueden ser el té o el café. En su lugar puedes disfrutar de alguna infusión relajante como la leche tibia con miel o una infusión de manzanilla.

Evita realizar actividades que necesiten de mucha energía antes de acostarte, esto podrá generar que te sientas más nerviosa. Puedes realizar actividades que te ayuden a tranquilizarte como tomar un baño, darte un masaje o disfrutar de una grata lectura.

Trata de descansar en una habitación que esté ordenada y bien ventilada. Esto ayuda siempre en el sueño. Trata de acostarte a horas regulares, de esta forma tu organismo contará con un punto de referencia y conciliar el sueño será más sencillo.

A la tarde podrás tomar una corta siesta de apenas unos 15 minutos. Esto no te impedirá a dormir por la noche.

Vía | Nestle bebés
Foto | Pixabay – Unsplash

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