12 agosto 2016 Lactancia, Nutrición

infusion y lactancia materna

Aunque el uso de hierbas y productos naturales se remonta al principio de los tiempos de la humanidad, últimamente parece que, después de años dejándonos llevar por otro tipo de alimentación más artificial, nos han entrado unos deseos feroces de retomar aquel encuentro con la naturaleza como fuente de energía y salud. Pero, aunque como idea, casi poética, resulta de lo más interesante, debemos tener especial cuidado con aquello que tomamos pues, lejos de lo que pueda parecer, puede resultar, no sólo no beneficioso, si no, incluso, perjudicial.

Dentro de estas últimas modas por utilizar las infusiones de hierbas para casi todo, nos encontramos con las propiedades que le asocian con la lactancia materna. Algunas marcas, incluso, aseguran que aumenta, tanto en cantidad como en calidad, la leche que le ofrecemos a nuestro bebé. Aunque el debate sigue abierto, la realidad parece estar bastante alejada de esta afirmación.

No existe evidencia científica

Ni las propias marcas, ni estudios científicos han logrado demostrar que las infusiones de hierbas sean beneficiosas para la lactancia. En la mayoría de los casos suele resultar una panacea que funciona más a nivel psicológico, sobre todo para la madre, pensando que a través de su producción láctea está ofreciendo lo más natural para su bebé.

Pero es importante saber que no todo lo que nos ofrece la naturaleza, en forma de hierbas, es beneficioso. De hecho son muchos los casos en los que estas infusiones, que a primera vista son inocuas, pueden interferir en otro tipo de tratamientos o fármacos, incluso alterar los beneficios y propiedades de la leche.

Naturaleza y lactancia

Contraindicaciones de las infusiones para la lactancia

Además de no presentar ningún beneficio, por mucho que las empresas publicitarias quieran hacérnoslo creer, sí hay ciertas contraindicaciones a tener en cuenta:

  • La mayoría de estos productos no llevan la etiqueta correspondiente a su composición, y aquellas que la llevan, no suelen ser aclaratorias para aquellos casos en los que no resulta beneficioso.
  • Estas infusiones pueden provocar efectos adversos o reacciones alérgicas inesperadas, algo que puede provocar efectos secundarios en la salud de nuestro bebé.
  • Psicológicamente la madre puede verse afectada ante la falsa promesa de que su producción láctea aumente. La frustración de ver que el niño no le demanda más o no siente sus pechos más llenos, puede llevarle, incluso, a desatender el amamantamiento.

Hierbas que resultan peligrosas para la lactancia

La mayoría de hierbas resultan inocuas, siempre tomadas en dosis muy moderadas. En cambio los expertos ya han catalogado algunas que sí resultan especialmente peligrosas, sobre todo durante la lactancia. El anís estrellado, por ejemplo, ya se ha retirado del mercado por riesgo de convulsiones, dentro de esta categoría también se encuentra el eucalipto.

Otras de las que tampoco conviene abusar, ni tomar de forma frecuente son: hinojo, alfalfa, salvia, alcachofa, comino, ginseng, zarzaparricha y efedra.

Vía | Guía del niño
Fotos | Food press y Taringa

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